En medio de una crisis política derivada de los señalamientos de corrupción y una ola de violencia incontenible, los guatemaltecos estuvieron ayer agobiados, además, por fuertes rumores de golpe de Estado.
Desde primera hora, llamadas a medios de comunicación indicaban sobre un golpe de Estado y luego alertaban sobre la supuesta huida del Presidente Alfonso Portillo a Brasil.
Pero el mandatario recibió ayer las credenciales de diplomáticos de México y la Comunidad Europea y, aunque no habló con la prensa, se le vio sonreír e indicar que sería el vicepresidente quien hablaría con la prensa.
"Hay personas cuya obsesión por el poder los lleva a soñar con un golpe de Estado", dijo vicepresidente Francisco Reyes, al ser consultado.