Emocionado por el respaldo que le dan sus connacionales a la selección de Perú, su atacante Paolo Guerrero dijo ayer que le dan ganas hasta de dejar la vida por terminar tercero en la Copa América.
Guerrero, artillero del Hamburgo alemán, calculó que unos 30 millones de peruanos están pendientes de la Blanquirroja y que espera darle a todos ellos “una alegría tremenda'' .
“La gente me llena de confianza, llego con más entusiasmo a la cancha. Ellos me dan ganas de matarme dentro de la cancha'', dijo. “Salgo a matarme si se puede, salir muerto”.