El presidente de la Fifa, Gianni Infantino, desmintió haber mantenido contacto con una empresa que figura en la filtración de documentos del bufete Mossack Fonseca en Panamá durante su etapa como dirigente de la Uefa y aseguró que no aceptará que se "ponga en duda su integridad".
La reacción de Infantino es consecuencia de las informaciones publicadas por medios ingleses que señalan que el suizo, cuando era directivo de la Uefa, firmó en 2006 un contrato por los derechos de televisión de la Liga de Campeones con dos personas vinculadas a empresas citadas en los documentos, acusadas a su vez de soborno en la investigación que el FBI lleva a cabo por casos de corrupción en la Fifa.
"Yo personalmente nunca traté con Cross Trading ni sus propietarios, ya que el proceso fue conducido por un equipo de marketing en nombre de la Uefa. Estoy consternado y no aceptaré que mi integridad sea puesta en duda por ciertos medios, especialmente dado que la Uefa ya ha facilitado en detalle todo lo relativo a estos contratos", afirmó Infantino en un comunicado de la Fifa.
Según medios ingleses, el nuevo presidente de la Fifa firmó un contrato por los derechos televisivos de la Liga de Campeones con los argentinos Hugo y Mariano Jinkins, dos de los implicados en el llamado "Fifa-Gate", por una cantidad tres veces mayor a la que pagaron.