La sequía que ha afectado en las últimas semanas a la región centroamericana se ha ensañado con varios poblados de la zonas norte y oriental de El Salvador, donde se han perdido todas las cosechas y la hambruna ya se asoma para agravar el dramático panorama dejado por los terremotos.
"El Diario de Hoy" publicó ayer fotografías en que la vegetación pide a gritos la lluvia que normalmente es copiosa en esta época, así como de campesinos que muestran con angustia las escasas y raquíticas mazorcas de maíz logradas.
El Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió a la población, en su homilía dominical, rezar para que "vengan las lluvias del cielo y nos den buenas cosechas".