Lewis Hamilton fue descalificado del último Gran Premio de Australia, luego de que se determinase ayer que el actual campeón de la Fórmula Uno mintió deliberadamente a los comisarios de la carrera.
El piloto inglés de la escudería McLaren había sido beneficiado con el tercer lugar en la carrera disputada el pasado domingo.
Tras una segunda audiencia los comisarios anularon los resultados de Hamilton y McLaren, que se quedaron con las manos vacías.
Convocada por la Federación Internacional de Automovilismo, la segunda audiencia sirvió para que los pilotos y demás integrantes de los equipos rindiesen testimonio y se analizaran nuevas pruebas. La nueva evidencia incluyó las transmisiones de radio y las entrevistas a la prensa que dio Hamilton, una de las cuales contradijo lo que el corredor indicó inicialmente a los comisarios.
Después de deliberar durante varias horas, la FIA declaró en un comunicado que Hamilton y McLaren “actuaron de una manera perjudicial al proporcionar deliberadamente información engañosa”.
“Nos sentimos decepcionados, pero no vamos a apelar”, declaró Martin Whitmarsh, director de McLaren.