El programa Verano Feliz es una inicitiva positiva para mantener a los chicos ocupados y promover el deporte en nuestro país.
Pero a programas como estos se les tiene que dar mayor continuidad, y seguimiento a los chicos que se captan con habilidades para determinado deporte. No debe hacerse un programa de este estilo y dejar perder esos valores deportivos, porque el evento tiene fecha de expiración.
Los instructores deben ser permanentes y personas idóneas que tengan el olfato fino para ver dentro de un conglomerado de chicos practicando deportes los que sobresalen para que se pueda trabajar con ellos.
El programa es positivo; que no sea una mera birria y luego de que se acabe todo el mundo para su casa, como si nada hubiese pasado en el país.