Honduras negó ayer que el presidente Carlos Flores se haya comprometido con su homólogo de Nicaragua, Arnoldo Alemán, a negociar la delimitación de la frontera marítima en el Caribe, por la cual sus países mantienen una disputa.
"Honduras en todo momento ha estado dispuesto a dialogar con Nicaragua sobre estos temas y analizar cualquier vía de solución, y ha sido eso lo que el presidente hondureño le ha manifestado a su homólogo nicaragüense", dijo un comunicado del Ministerio hondureño de Relaciones Exteriores.
Además de reiterar que los "derechos soberanos" de Honduras "no son negociables", la Cancillería lamentó que "la contra-parte nicaragüense" (Alemán) haya divulgado "hechos inexactos" sobre la reciente reunión entre los mandatarios.
La cita "se desarrolló en un ambiente de cordialidad y dentro de la más estricta reserva, por lo que sorprenden los juicios que sobre el contenido de las pláticas se hacen públicos desde Nicaragua, algunos de ellos inexactos e interpretativos, alterando la naturaleza de los aspectos tratados", señaló el comunicado.
Ambos mandatarios se reunieron el pasado miércoles en Costa Rica con el enviado de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luigi Einaudi, en el marco de la cumbre entre los presidentes de Centroamérica y su homólogo de Brasil, Fernando Cardoso.
Según versiones de prensa procedentes de Managua, Alemán aseguró que Flores le dijo estar dispuesto a "negociar el problema de los paralelos 15 y 17" en el Caribe a cambio de que Nicaragua deje de cobrar un arancel del 35 por ciento a los productos hondureños.
El supuesto compromiso de Flores surgió porque "me solicitó que Nicaragua dejara sin efecto el impuesto del 35 por ciento a las exportaciones de ese país, y yo le respondí que, para derogarlo, la Asamblea Nacional con toda seguridad pediría una solución al diferendo limítrofe en el Caribe", según Alemán.
Alemán dijo a la prensa de su país que "le manifesté (a Flores) que nos arreglemos, que negociemos, y yo me comprometí a ser gestor ante mi bancada en el parlamento para derogar el impuesto", y el gobernante hondureño habría prometido negociar la frontera marítima.
Nicaragua reclama hasta el paralelo 17 su frontera en el Caribe, pero Honduras afirma que su límite tradicional es el paralelo 15, el cual también se fija en el tratado con Colombia, lo que motivó el rechazo nicaragüense.
La Cancillería hondureña recordó que el contencioso marítimo ya se ventila en la Corte Internacional de Justicia, a raíz de una demanda de Nicaragua contra Honduras, que "concurre respetuosa" a ese tribunal, "al que le tocará resolver sobre el particular".
Por tanto, no es posible que el presidente Flores se haya comprometido a negociar directamente el contencioso.
"Los derechos soberanos de Honduras, y en este caso particular lo que corresponde a sus derechos soberanos en el paralelo 15, no son negociables", afirmó el comunicado.
Añadió que las gestiones del enviado de la OEA son "parte de esa disposición al diálogo que siempre hemos manifestado", e insistió en "la improcedencia" del arancel aplicado por Nicaragua, que "lesiona y amenaza la integración" de Centroamérica.
"Honduras hasta hoy ha respetado la privacidad y reserva de las pláticas sostenidas por los mandatarios en la cita de Costa Rica, y obligadamente emitimos este boletín informativo frente a la inesperada divulgación de hechos inexactos que se originan de la contra-parte nicaragüense", apuntó la Cancillería hondureña.