La selección de Honduras, que el domingo llegó a Jamaica, solo piensa en lograr hoy la clasificación directa al Mundial de Brasil, en el último partido de la Hexagonal final de Concacaf, que a la vez será tomado por el colombiano Luis Fernando Suárez como una suerte de graduación como técnico.
A Honduras le basta un empate para sellar su boleto al Mundial de Brasil 2014, mientras que Jamaica lo único que busca es terminar en casa de la mejor manera posible y producir algún dolor de cabeza a su rival de turno.
Los pupilos del alemán Winfried Schäfer acumularon pobres resultados en las eliminatorias, con apenas cuatro puntos en nueve partidos, de los que perdió cinco y empató cuatro.
El equipo de Honduras que dirige el colombiano Luis Fernando Suárez, ganó el viernes como local por 1-0 a Costa Rica, un rival que desde la octava fecha de la competición ya había asegurado su pase al próximo Mundial, lo mismo que Estados Unidos.
Suárez, quien dirigió a la selección de Ecuador en el Mundial de Alemania 2006, comentó antes de viajar a Jamaica que el partido de hoy hay que ganarlo y que ese es el objetivo de jugadores y cuerpo técnico.
Añadió que todavía hace falta un punto para asegurar la clasificación y que, si lo logra, hasta entonces sentirá que en verdad se ha “graduado como técnico”.
El estratega de Honduras podría hacer algunos cambios con respecto a la alineación titular que salió contra Costa Rica el pasado viernes.