Panamá debe tener una polÃtica internacional hacia China que responda a las nuevas circunstancias internacionales, afirma Ricardo Arias Calderón en su obra China desde Panamá, y en la que aboga porque el comportamiento que Panamá asuma frente al coloso asiático implique una revisión integral de la polÃtica panameña de relaciones exteriores con los principales paÃses de Asia y en particular del sudeste asiático.
Se trata de una compilación de artÃculos donde el ex-primer vicepresidente examina la percepción de China desde Panamá y la opción de nuestro paÃses respecto a China continental.
La alternativa que Panamá tiene es muy clara - afirma Arias Calderón- o reconoce a China Popular y participa de la revolución comercial y geopolÃtica que se está produciendo en Asia y en particular en torno a China como el principal poder asiático o nos quedamos estancados con nuestro vÃnculo diplomático a Taiwán, cuyo crecimiento no tendrá la importancia del China.
Previamente precisa que para Panamá no hay duda que su interés nacional es mejor servido por relaciones diplomáticas con China Popular que con Taiwán, y recuerda que los panameños de origen chino, en su inmensa mayorÃa, vienen de China continental; y los negocios que realiza Zona Libre de Colón con China continental, incluyendo Hong Kong, superan ampliamente los negocios con Taiwán.
Además, -subraya- el comercio de China continental y hacia China continental hace un mayor uso del Canal de Panamá que el comercio de Taiwán y hacia Taiwán.
GeopolÃticamente hablando, Arias Calderón coincide con las apreciaciones de Henry Kissinger, quien en un artÃculo publicado a mediados de 2005 afirmó que El surgimiento de China y de Asia en las próximas décadas producirá un reordenamiento sustancial en el sistema internacional. El centro de gravedad de los asuntos mundiales se trasladará del atlántico, donde ha estado ubicado en los últimos tres siglos, al PacÃfico. Los paÃses de más rápido desarrollo se encuentran en Asia, con medios más crecientes para reivindicar su percepción del interés nacional".
El ex canciller Oyden Ortega Durán quien prologa la obra del ex-presidente de la Internacional Democracristiana afirma que Arias Calderón no se ha guiado por las posiciones fundamentalistas de ultraconservadores de Occidente y Oriente, que con un sectarismo fulminante, aprueban o rechazan lo que se ajusta o no se ajusta a sus caracterizaciones ideológicas. Valoriza, por el contrario, el esfuerzo pragmático de Deng Xiaoping y sus discÃpulos, para cohesionar una economÃa que fusiona lo mejor de las técnicas de producción capitalista con lo mejor de un socialismo renovado, ajeno a dogmatismos fundamentalistas"
En el capÃtulo que titula Opción de Panamá con respecto a China, bajo el subtÃtulo de Posición de Panamá Arias Calderón señala que:
"Desde que se firmaron los tratados Torrijos-Carter y especialmente desde el año 2000, cuando Panamá adquirió pleno dominio sobre el Canal de Panamá, se le ofrece a nuestro paÃs la oportunidad de reconocer diplomáticamente que China es un solo estado nacional y que su gobierno es uno, a saber el que está instalado y funciona desde Beijing. Al asumir completa responsabilidad soberana sobre el Canal de Panamá y todo el territorio de nuestro paÃs, nada nos obliga a supeditar nuestras relaciones exteriores a los intereses de otro paÃs y todo nos invita a ejercer nuestra propia iniciativa en el plano internacional.
SerÃa absurdo que los Estados Unidos, que en 1972 reconoció al gobierno chino en Beijing y desde 1979 estableció relaciones diplomáticas sólo con dicho gobierno, presionara a Panamá para que continuara reconociendo a Taiwán como el representante de toda China. NO estoy seguro que los Estados Unidos haya cometido la grave indiscreción de intentar dictar la polÃtica exterior de Panamá. Pero desgraciadamente no me sorprenderÃa aprender que ha habido panameños dentro y fuera del gobierno en adelantarse a Estados Unidos preocupándose por la posibilidad de que una iniciativa panameña de reconocer a la Republica Popular China vaya a indisponer a los EE.UU. con Panamá.
Dichas personas parecen ignorar que la Junta Directiva de la Autoridad del Canal, al renunciar el Dr. Chang Yung Fa, Presidente del Grupo Evergreen de Taiwán, a la Junta Directiva de la ACP, escogió en su lugar al Capitán Wei Jiafu, presidente y Gerente General de China Ocean Shipping Company (COSCIO), perteneciente a China Popular sin que ocurriera ningún problema en las relaciones de Panamá con Estados Unidos. Estoy convencido de que mientras nuestro manejo del Canal sea eficiente, honrado y neutral los Estados Unidos no solo aceptarán las decisiones de nuestra administración sino que nos ayudarán si alguna vez los necesitamos para el buen funcionamiento del canal. Anteriormente cuando el Presidente Ernesto Pérez Balladares visitó como presidente electo de manera discreta a China continental y se entrevistó con el Primer Ministro de dicho gobierno, parece haberse comprometido al reconocimiento de China Popular durante su mandato presidencial, con lo que no pudo cumplir. Por su parte la Presidenta Moscoso aceptó ser el primer jefe de estado que visitara al presidente electo de Taiwán quien hacÃa declaraciones sobre la independencia eventual de Taiwán y cometió el despropósito de firmar un comunicado con dicho funcionario sobre las relaciones entre Taiwán y la República Popular de China. Los actos de ambos presidentes no fueron positivos para preparar la normalización de nuestras relaciones con China Popular. Por lo contrario aumentaron la desconfianza que en diversas ocasiones Han expresado hacia nuestra polÃtica exterior.
Adicionalmente el Presidente Pérez Balladares intentó organizar un gran Congreso Internacional sobre el futuro del Canal de Panamá, y cometió el error de aceptar una suma importante de Taiwán para su realización. Ello resultó en el boicoteo del mismo por parte de la República de China Popular. No pudieron por ello estar presentes algunas de las personalidades más importantes en el mundo financiero internacional, como los presidentes o secretarios generales del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial ni del Banco Interamericano de Desarrollo, como tampoco pudieron asistir ninguno de los jefes de Estado de las principales potencias mundiales ni de los secretarios generales de la Organización de Estados Americanos, ni el presidente de la Unión Europea, ni el secretario general de las Naciones Unidas.
Llamó también la atención de que el Presidente Chang de Evergreen, la firma naviera más importante de Taiwán sintió la necesidad de excusarse a última hora. Estos hechos sugieren de que entre las dos firmas navieras, la de Taiwán y la de la República Popular existe un cierto grado de entendimiento del que nosotros los panameños debiéramos estar muy conscientes.
(…) Nada obliga a que establecer buenas relaciones diplomáticas con China tenga que plantear poblemas en nuestras relaciones con los Estados Unidos, las cuales debemos cultivar con esmero y buena vountad."
China desde Panamá
SerÃa absurdo que los Estados Unidos, que en 1972 reconoció al gobierno chino en Beijing y desde 1979 estableció relaciones diplomáticas sólo con dicho gobierno, presionara a Panamá para que continuara reconociendo a Taiwán como el representante de toda China. No estoy seguro que los Estados Unidos haya cometido la grave indiscreción de intentar dictar la polÃtica exterior de Panamá.