La mayor ciudad de Brasil, Sao Paulo, está sumida en la incertidumbre ante las idas y venidas del alcalde, Celso Pitta, ayerrestituido en el cargo del que fue apartado dos veces este año por la justicia, reincorporado otras dos, y varias otras condenado por corrupción.
"Estas salidas y reincorporaciones del alcalde al cargo traen una intranquilidad absoluta a los ciudadanos. Es como si una familia cambiara de padre cada semana, una empresa cambiara de jefe, un banco, el que gestiona nuestro dinero de contribuyentes, cambiara de dirección", dijo a la