Marco Ameglio, dos veces electo, sin éxito, presidente de la Federación Panameña de Fútbol, acusó ayer, en una rueda de prensa, que el Instituto Nacional de Deportes (INDE) y Rogelio Paredes son cómplices en no querer solucionar la actual crisis que atraviesa este deporte.
En la "mala voluntad de quienes dirigieron el proceso electoral aquí en Panamá y la falta de autoridad de la supuesta máxima autoridad del deporte, que es el INDE" radica el origen de la crisis que atraviesa el fútbol local, admitió.
"Quienes se prestaron para crear esta crisis hace que nosotros reconozcamos que somos incapaces como país de resolver los problemas del fútbol, y que tienen que venir desde afuera, con una comisión, para ayudarnos", reconoció.
De esta postura no se escapó su adversario en los anteriores comicios, el licenciado Ariel Alvarado.
"Los responsables de la crisis del fútbol nacional siguen siendo claramente el señor Paredes y su aliado, el señor Alvarado, quienes se han prestado para crear un caos, una incertidumbre, que está afectando nuestra imagen como país deportivo", admitió.
Ameglio lamentó la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) de nombrar al guatemalteco Rafael Salguero, como parte de una comisión que pondría fin al conflicto.
"No es normal que ese sea el mecanismo para resolver la crisis", consideró el parlamentario panameño.
A juicio de Ameglio, Salguero es una persona de "cuestionable credibilidad, porque ha sido parte del conflicto".
Aunque reconoció que "la FIFA sea la máxima autoridad y tiene capacidad de hacer designaciones para resolver la crisis", Ameglio lamentó que "quien vaya a participar de esa solución sea una de las personas que en su momento tuvo una intervención parcializada a favor de una de las partes" en la última elección, que fueron posteriormente anuladas.
No obstante, aplaudió la designación de un argentino, miembro de la CONMEBOL, en la Comisión de fútbol.
"La participación de un designado de la CONMEBOL le da balance", aseguró.
Para el legislador, hubo "la intención de crear deliberadamente la crisis, para permitirle la participación al licendiado Ariel Alvarado en el proceso eleccionario del organismo regional (UNCAF)".
"No había intención de resolver civilizadamente el futuro del fútbol panameño", aclaró.
Producto de la problemática en el fútbol, se ha desatendido el compromiso de convocar a una asamblea para resolver los problemas, indicó.
"Había que ratificar formalmente los estatutos de ANAPROF y modificar los estatutos de la Federación Panameña de Fútbol, que eran los dos elementos medulares de una asamblea, que Paredes no se ha prestado a convocar", explicó.
De acuerdo a Ameglio, el presidente de la FEPAFUT "no manda ni en su propia directiva, ni en la asamblea del fútbol".
Es la segunda vez en la historia futbolística panameña que se da esta situación, sin embargo, distinta de primera vez.