Inglaterra, con un juego enérgico y en mejor forma que en el anterior amistoso con España, no pasó ayer del empate a cero ante la selección holandesa, en un choque en el que las fuerzas de ambos equipos se mantuvieron parejas. El equipo que dirige el sueco Sven Goran Eriksson arrancó en Villa Park de forma prometedora, con un planteamiento de 4-3-3, además del debut como titular del jugador del Manchester City Shaun Wright-Philips.
Holanda respondió con solidez a los ataques locales.