Más de 200 organizaciones no gubernamentales (ONG) del continente demandaron que todos los Estados del hemisferio ratifiquen la Convención Americana de Derechos Humanos y demás instrumentos de protección a esas garantías, en el marco de la Asamblea General de la OEA que comenzó ayer en San José, Costa Rica.
En un foro al que acudieron también representantes de algunos gobiernos de la región, las ONG instaron a la plena ratificación de la Convención Americana o Pacto de San José de 1969, así como de la competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, creada al amparo de ese documento, que no ha sido ratificado por algunos países, incluido Estados Unidos.
El pacto de San José fue suscrito por 26 países, y seis de ellos --incluidos Estados Unidos y Canadá-- no han reconocido la competencia de la Corte Interamericana, organismo autónomo de la OEA encargado de la aplicación del documento.
El fortalecimiento de la Corte y de la Comisión Interamericana figura como puntos centrales de la agenda de la XXXI Asamblea General de la OEA, que se inició ayer y concluirá mañana en San José.
Pocas horas antes de que se inaugurara la cita de cancilleres, el foro de las ONG llamó a los estados americanos a dar cumplimiento a las medidas cautelares y provisionales, las resoluciones y las sentencias de la Comisión y de la Corte Interamericana, así como a promover medidas concretas que faciliten la observancia de sus resoluciones.
Asimismo piden medidas para garantizar el pleno acceso de las víctimas a los órganos del sistema interamericano de protección de los derechos humanos, entre otras, creando un fondo especial para la recaudación de pruebas de las violaciones, y alentar a los Estados miembros y observadores a realizar contribuciones voluntarias con este fin.
La asamblea fue inaugurada mientras unos 200 sindicalistas y estudiantes, en medio de una pertinaz lluvia, realizaron cerca del Teatro Nacional una protesta contra la OEA, a la que consideran como "instrumento del imperialismo norteamericano".