El gobierno anunció ayer que investiga una supuesta conspiración de altos jefes militares opuestos a reformas constitucionales que concluirían con los privilegios que han gozado desde hace 42 años en Honduras.
El ministro de defensa nacional, Edgardo Dumas, dijo en rueda de prensa que "la investigación establecerá si hay militares que intentan recuperar el poder que ostentaban".
"Las versiones periodísticas sobre una conspiración en las fuerzas armadas tienen algún fundamento y las investigo para llegar a la verdad", agregó. Dumas afirmó que "poseo los recursos, las facultades legales y los procedimientos estatales para investigar la situación... y, por eso, no recurriré a la fiscalía general".
La prensa local identificó al cabecilla de la conspiración como el jefe del Estado Mayor Conjunto, coronel Eugenio Romero, por no estar de acuerdo en que Dumas sea ministro de defensa nacional.
Dumas dijo al respecto que "mi designación no está condicionada al gusto de una persona determinada porque depende exclusivamente del presidente Carlos Flores Facussé".
Por su parte, Romero admitió haberse reunido la semana pasada con congresistas del Partido Liberal de gobierno y del Nacional, en la oposición para cabildear las reformas a la constitución.
"Pero esas conferencias no fueron para recuperar el terreno perdido por las fuerzas armadas ante el poder civil", subrayó.
La propuesta militar relega a un plano secundario la figura del ministro de defensa y otorga facultades especiales a Romero, quien aspira a ser ascendido este año a general de brigada.
Pero el secretario de la legislatura, el liberal Pompilio Romero, aseguró a la