El jefe de Gobierno de esta ciudad, Aníbal Ibarra denunció ayer que era espiado en su propio despacho después de descubrir la existencia de dos pequeños micrófonos colocados por desconocidos.
"No se me ocurre quiénes pudieron haber sido, pero lamentablemente hay muchos que pudieron haber sido", dijo Ibarra al diario Clarín que reveló amplios detalles del espionaje a que era sometido el jefe de Gobierno (alcalde).
El funcionario dijo que "siempre hay una mano de obra dispuesta a hacerlo y siempre hay una mano de obra dispuesta a mandarlo. No puedo saber más".
Ibarra pertenece a la Alianza oficialista y el caso se constituye en el primero de estas características de los últimos tiempos, ya que si bien muchos funcionarios y dirigentes se habían quejado de ser objeto de escuchas telefónicas, no se había registrado un hecho similar.