A veces no es fácil encontrar hombres cuyo orgullo, prestigio y sobretodo honor y salud estén por encima de las circunstancias materiales. Con el fin de la campaña regular de la NFL y con el transcurrir de las dos primeras rondas de la post temporada, hemos visto dos buenos ejemplos de triunfadores dentro de la liga que han decidido voluntariamente renunciar a sus cargos de entrenadores por razones que incluyen los sustantivos antes mencionados. Uno de ellos es Bill Parcells que renunció recientemente a su cargo con los New York Jets. El otro es Jimmy Johnson, quien luego de la monumental paliza (62 a 7) recibida el sábado pasado en Jacksonville, esperó menos de 24 horas para anunciar su renuncia al puesto de entrenador de los Delfines de Miami y su retiro definitivo de la NFL.
Siguiendo los pasos de su famoso predecesor, Don Shula, Jimmy Johnson que estuvo enfrente de las decisiones de los Dolphins durante cuatro años (temporadas de1996 a 1999) en calidad de Entrenador en Jefe y que también se desempeñó como Gerente General, tomó la decisión basado en el convencimiento que esto era lo mejor para el equipo.
En propias palabras del propietario de los Delfines Wayne Huizenga, ". ..esta es una decisión 100% de Jimmy", reafirmando su no complacencia con lo sucedido, pero entendiendo las razones del mismo y apoyando su parecer.
En su lugar se nombró de inmediato a Dave Wannstedt, quien ya tenía una relación estrecha con Johnson cuando el primero asistía al segundo en Dallas entre los años de 1989 a 1992 y que durante el "99 fungió como asistente directo al entrenador en jefe en Miami. Wannstedt además fue entrenador en jefe de los Osos de Chicago del "93 al "98.
Es cierto que Johnson no tiene nada que demostrar ni que buscar en una carrera que ya lo ha visto ser Campeón Nacional de la liga universitaria de fútbol americano (con la Universidad de Miami en 1987) y Campeón del Super Bowl en dos ocasiones (ambas con Dallas en las instancias XXVII y XXVIII, correspondientes a las campañas de 1992 y 1993 respectivamente), pero por encima de más glorias están valores como el honor y la salud.
Ya había tratado de renunciar el año pasado luego de su derrota en Denver de 38-3 en la disputa del "playoff" divisional, pero Huizenga lo disuadió.
Ahora su postura es en sus propias palabras "... final y para siempre...", retirándose de su participación en trabajos que le impliquen mucho esfuerzo y preocupaciones.
Con solo 56 años y suficiente gloria para más de una vida, quiere dedicar tiempo a su familia.
No descarta dar un apoyo "logístico" a los Delfines, para quienes ha prometido cooperar en asuntos relacionados con el "draft", los agentes libres, el tope salarial o la contratación de personal, pero lo que no quiere es tener un cargo que implique responsabilidades diarias.
Mucho de sus problemas en Miami han podido deberse a una relación no del todo cordial con Dan Marino, cuyo futuro, aunque aún incierto, es más claro con la partida de Johnson.
En su paso por los Dolphins tuvo una marca total de 38-31 (36-28 en campañas regulares y 2-3 en post temporada) y llevó al equipo a los "playoffs" en 3 de los 4 años a su cargo. Le deseamos lo mejor a Johnson y aplaudimos su alto grado de dignidad.