El técnico Juan Antonio Pizzi ha renunciado a seguir impulsando al Ciclón de San Lorenzo, con el que hace solo unos días se proclamó campeón del Torneo Inicial argentino, para hacerse cargo del Valencia, un equipo que vive en medio de la tempestad que supone su inminente venta.
Veinte años después de haber protagonizado un discreto paso como jugador, el ahora técnico regresa al club de Mestalla para tratar de reconducir un equipo que vaga por la zona media de la clasificación, debilitado por las continuas ventas de sus mejores jugadores, a las que le han abocado sus problemas económicos.
Pero deberá hacerlo, además, en un entorno agitado casi a diario por la posible venta del club, que se podría cerrar en los próximos días.
Además, la continuidad de sus valedores, los también exjugadores Francisco Rufete, director general deportivo, y Fabián Ayala, secretario técnico para Sudamérica, es una incógnita si se consuma el cambio de manos.