En un segundo de vértigo, el español Juan Carlos Domínguez ganó ayer el primer capítulo de la Vuelta de Italia de ciclismo.
Domínguez, capitán del equipo suizo Phonax, completó el trayecto del prólogo de 6,5 kiómetros por las calles de la ciudad holandesa de Groninga en 8 minutos y 12 segundos, a una velocidad promedio de 47.560 kilómetros por hora.
Su escolta Rik Verbrugghe, belga del equipo Lotto, llegó a un segundo atrás. El belga había ganado el prólogo de la Vuelta el año pasado.
Tercero fue el italiano Paolo Savoldelli, de Alexia, a cuatro segundos.
El austríaco Mathias Buxhofer, de Phonax, compañero del líder, quedó cuarto a 8 segundos.
Domínguez, de 31 años, que se hizo profesional en 1995, tuvo algunas dificultades para descorchar el champán en la ceremonia de premios, y dijo que su lucha con la botella había sido tan difícil como la que libró en la pista.
No esperaba ganar. Mi objetivo era estar entre los cinco primeros’’, dijo el ciclista español. No estoy pensando en el título geenral porque nunca me fue bien en carreras de más de una semana. Pero aspiro a ganar otra etapa’’.
El campeón de la versión anterior, el italiano Gilberto Simoni, estuvo lejos del puntero, a 34 segundos.
Marco Pantani necesitó 8:58 minutos para llegar a 46 segundos del líder, y dijo que su objetivo había sido evitar caídas en el sinuoso recorrido que incluyó 17 curvas esquinadas.
Pantani, el ciclista más popular de Italia y ganador de las vueltas de Italia y de Francia en 1998, empezó la carrera de este año con la amenaza de una posible suspensión por ingestión de estimulantes.
El estadounidense Tyler Hamilton, capitán del equipo Tiscali, completó el recorrido en 8:46 minutos después de verse demorado por una caída en los tramos iniciales.
Pudo haber estado en el podio’’ al que suben los tres primeros, comentó el ex ciclista Davide Cassani, actualmente comentarista de la red RAI de la televisión italiana.
El velocista italiano Mario Cipollini, quedó a 15 segundos del puntero.