En un partido poco vistoso, Juventus se impuso ayer 1 - 0 al débil Maccabi Haifa que, a pesar de ser el líder de la Liga israelí, sigue demostrando su inexperiencia en competiciones europeas y su falta de nivel frente a rivales continentales.
El único gol del partido cayó en el minuto 45 y fue obra de Mauro Camoranesi.
La segunda mitad fue casi una mala repetición de la primera, con desaciertos continuos por parte de los dos equipos, poca coordinación y una falta de velocidad notoria en las líneas ofensivas del Maccabi, que aun así tuvo alguna que otra oportunidad de empatar.