A siete días de la ceremonia de inauguración de la Olimpiada de Londres, la realización televisiva del acto ha creado tensiones entre el director artístico, el británico Daniel Boyle, y la organización de los Juegos, según revela ayer el diario "The Guardian".
El cineasta, ganador de un Oscar por "Slumdog Milionaire" en 2009, ha contratado a un equipo de producción independiente para la ceremonia, lo que ha provocado tensiones con el Servicio de Emisiones Olímpicas (OBS, en sus siglas en inglés), encargado de producir las imágenes de los Juegos de Londres 2012.