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La economía, las expectativas y la Confianza Social (Trust) (2)

En la publicación anterior hicimos comentarios generales sobre el tema de la Confianza Social, en particular en el ámbito económico. En esta segunda parte discutiremos aspectos relativos al ámbito social y político.


El tema de la Confianza Social ha sido estudiado en economía, en teoría de la organización, sociología, política, análisis socio-cognoscitivo, como parte de entender la cohesión social, la legitimidad del sistema político, la influencia de la institucionalidad en el desarrollo, la democracia y la gobernabilidad. La Confianza Social en las instituciones o la predictibilidad en el comportamiento de las personas está basada en la experiencia previa en cuanto al cumplimiento de las obligaciones y responsabilidades fiduciarias, la competencia del gobierno, y un comportamiento público que muestre el deseo de lograr objetivos del bien común, así como valores compartidos.
Esta no es la percepción de la ciudadanía panameña, aquí se habla del "juega vivo" (falta de cumplimiento de las normas, induce una cultura de corrupción) o que "no hay sorpresas sino sorprendidos" (como si cualquier cosa fuera posible en el ámbito público). En Panamá, Marcel Salamín indicó que hechos socio-políticos, así como la desfuncionalidad en las instituciones, han contribuido a crear la falta de Confianza Social en el sistema político, afectando la cohesión social y la legitimidad. En un informe del BID se indicaba que la burocracia panameña es clientelista y disfuncional, que los electores juzgan al partido por su habilidad de distribuir beneficios a sus adeptos. Investigaciones del PNUD confirman que no hay Confianza Social en las instituciones del Estado, en particular el sistema judicial y el político, y existe una percepción generalizada de corrupción. Que en los partidos políticos falta una visión de Estado, formación ideológica, o un debate programático. La Confianza Social en las instituciones se ve frustrada por falsas promesas, privilegios, incompetencia, enriquecimiento ilícito, impunidad, falta de transparencia, prácticas de maleantería política. El propio presidente declaró que "...sabemos que la desconfianza popular tiene su razón de ser en actos y hechos ocurridos en distintos gobiernos de la historia republicana." Por último, como indican estudios sociológicos de P. Slovic, la Confianza Social de los ciudadanos se mina porque prevalece una atención exagerada de la prensa a noticias que acentúan la desconfianza (los políticos siempre se quejan de eso), así como el efecto desproporcionado de la opinión negativa de ciudadanos sobre las instituciones (que se observa claramente en Panamá).
El sistema económico - por lo demás muy exitoso, no es inclusivo; con lo demuestra su mala distribución del ingreso, donde el ingreso familiar de los ricos es más de 40 veces el de las familias pobres, pero sólo 10 veces en países desarrollados. La sociedad económica está organizada en gran parte a base de privilegios, subsidios, evasión fiscal, regulaciones no neutrales, exclusiones tributarias, transferencias, protección e incentivos a empresas y sectores productivos, lo que induce oligopolios que crean renta a los grupos favorecidos. Estos grupos "marcan su territorio" y lo defienden en gremios, organizaciones sindicales. Este comportamiento agrava la rigidez del sistema.
Dado que la modernización de la economía pasa por la creación de mercados competitivos con libertad de entrada, los intereses de grupos son una barrera que dificulta las reformas estructurales. Para Orville Goodin, siguiendo a Pereifitte, una sociedad de la Confianza Social es un pre-requisito para la modernidad económica basada en la iniciativa privada, la libre empresa, el mercado competitivo. Pero también para transformar la sociedad, lograr la reforma del Estado y un crecimiento con equidad, movilidad social e igualdad de oportunidades. Adicionalmente, Marco Fernández indicó que la cooperación entre los actores políticos es clave para la calidad de las políticas públicas, o para lograr delimitar perspectivas estratégicas
Los estudios de R. Kramer sobre organizaciones muestran que en una sociedad de la Confianza Social, en vez de la de Suspicacia, se facilita la gobernabilidad. A su vez, los ciudadanos aceptan más fácilmente los procedimientos de solución de conflictos y sus resultados cuando se confía en los motivos e intenciones de las autoridades. De otra forma la falta de cooperación disminuye la efectividad del gobierno, quien tiene que justificar continuamente sus acciones, o se le hace difícil explicar de manera clara el efecto real de las mismas (debido a la suspicacia, la sospecha, la desconfianza). La solución del dilema entre una sociedad de la Confianza Social y la de la Suspicacia, y su efecto en la gobernabilidad, tiene urgencia ya que la población quiere gobiernos que hagan más y mejor a un costo menor; para lo que se necesita cooperación y acuerdos consensuados.
En una sociedad como la panameña, con una problemática socio-económica múltiple y sistémica, se hace difícil llegar a pactos o acuerdos esenciales o de reforma estructural. Esto se agrava si por un lado nos enfrentamos a intereses creados, que tiene sus propios "espacios", y por otro a los anti-sistema, una oposición a ultranza, ideológica, intransigente, que pone en duda la legitimidad del gobierno. La suspicacia, la desconfianza y la falta de credibilidad en el sistema político dificultan el diálogo, impiden un mínimo común denominador de entendimiento y acentúa la confrontación estéril. Como indicamos en artículo previo se ha tenido mucho éxito en lograr mejorar las expectativas y nivel de Confianza Social en lo económico, sin embargo, falta mucho para poder lograr Confianza Social en las instituciones políticas, lo que sólo se puede hacer con la praxis reiterada.
Kohler dice que realizará su propia investigación. "Es claramente decepcionante descubrir que el proveedor del proveedor de nuestro agente empleó prácticas laborales esclavas", dice Steve Cassidy, director de adquisiciones mundiales de Kohler. ``El uso de trabajo esclavo es una práctica ilegal, carente de ética y aberrante".
Whirlpool se opone al trabajo involuntario y cumple con las leyes en todos los países, dice la portavoz Jody Lau. Dice que Whirlpool cuenta con que los proveedores se aseguren del cumplimiento de prácticas laborales apropiadas.
National Material Trading vende arrabio a Intermet Corp., un productor de piezas de automóvil que fabrica componentes para General Motors.
GM, el mayor fabricante mundial de automóviles, dejó de usar a Intermet como proveedor el 12 de octubre después de concluir que la empresa no respondía a preguntas acerca de mano de obra esclava con la suficiente rapidez, dice Bo Andersson, vicepresidente de GM para compras y provisiones mundiales.
El 19 de octubre, GM restituyó a Intermet como abastecedor después de concluir que la empresa proveyó suficiente documentación de que su cadena de suministro era libre de labor esclava, dice la portavoz de GM, Deborah Silverman.
Los campamentos de carbón de mano de obra esclava están esparcidos a lo largo del Amazonas en Brasil, en un bosque tropical que cubre una superficie equivalente a diez veces el tamaño de Francia, dice Marcelo Campos, que dirige el Grupo Especial de Fiscalización Móvil del ministerio de trabajo brasileño.
El grupo ha liberado a más de 20.000 esclavos en la década pasada.
"Nada de esto existiría sin las compañías multinacionales que demandan los productos que ellos producen. Son una parte clave de la economía globalizada, orientada hacia las exportaciones, en la que medra Brasil", dice Campos.
Más de un siglo después de que Brasil se convirtió en el último país de América en abolir la esclavitud en 1888, casi un millón de hombres y mujeres trabajan por una paga pequeña o inexistente como trabajadores forzados en América latina, según la Organización Internacional del Trabajo, un organismo de las Naciones Unidas con sede en Ginebra que trata de mejorar las condiciones laborales.


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257085
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América