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La educación y la cultura: ¿quién le pone el cascabel al gato?

Hay que priorizar la lectura como un camino seguro para darle valor y calidad a la educación, donde prevalezcan las realizaciones y no las intenciones, donde teoría y leyes se correlacionen con la práctica efectiva.


El pasado miércoles 27 de agosto se realizó el Foro sobre los Resultados de Panamá en el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE): desafíos para las políticas educativas y las prácticas de enseñanza, convocado por Asociación de Colegios Particulares. La presentación principal del estudio estuvo a cargo de Pedro Ravela, asesor de UNESCO. El panel estuvo compuesto también por Noemí Castillo, Paulina Franceshi, Luis H. Moreno, Rafael Candanedo, Arturo Rivera y el ministro de Educación, Salvador Rodríguez, quienes aportaron sus opiniones y reacciones sobre el estudio.

El Foro Nacional del Libro y la Lectura, que ha redactado el Plan Nacional de Lectura: Para leer Panamá, también estuvo presente. Hacemos un resumen de las ideas centrales de esta actividad y, a la vez, declaramos en estado de emergencia la actual situación de la educación por ser de vital importancia para el país y uno de los problemas que genera más desigualdad, discriminación y pobreza.

Los resultados del Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) son el producto de una investigación realizada en 16 países de la región, partiendo de la aplicación de pruebas de evaluación a estudiantes de terceros y sextos grados de educación básica. Incluyó áreas de lectura, escritura, matemáticas y ciencias, en escuelas públicas y privadas en áreas urbanas y rurales.

Los resultados de Panamá, donde se aplicaron pruebas a 13 mil estudiantes, indican que el 50% de los niños panameños llega a tercer grado sin haber adquirido la habilidad de leer y entender un texto. Según el experto de la UNESCO, Panamá posee resultados inferiores a lo esperado y cree que el país debe abocarse a revertir esta situación que afecta a toda la población. Recomendó iniciar estudios cualitativos y observar lo que ocurre en los países que salieron mejor librados. Considera que si bien es cierto los resultados para el país son malos, abren la puerta a una nueva oportunidad de conducir acciones basadas en el real conocimiento de la situación actual.

El panel de expertos panameños se refirió entre otras cosas a: 1) la necesidad de renovar el clima escolar haciendo énfasis en el respeto, valores, educación integral para la vida y el trabajo; 2) la urgencia de superar el papel de la escuela como entes "reproductores de desigualdades" o trampas de desigualdad, 3) la necesidad de compartir los resultados del SERCE entre todos los actores que influyen con sus acciones diarias en la educación nacional; 4) la valoración social de la profesión docente; 5) la voluntad política para abordar los problemas; 6) la ausencia de continuidad en las políticas, planes y programas que lejos de establecerse a largo plazo se ejercen en función de periodos presidenciales de 5 años.

El Foro Nacional del Libro y la Lectura también presentó un documento que plantea el problema de la lectura como uno de los principales temas de la educación. El documento es un memorial o carta abierta a los candidatos a puestos de elección donde se les solicita, de la manera más respetuosa y diplomática, que, de una vez por todas, atiendan el tema de la lectura como una de sus prioridades en sus agendas de trabajo. El documento intenta recoger firmas de todos los ciudadanos de la Nación para luego ser presentado a los candidatos políticos.

 

A medida que se acercan las elecciones de 2009, la efervescencia política parece aprovecharse de las penas y dolores de un pueblo agotado y lleno de desencanto que ha perdido la fe en el sistema. Los políticos, como es usual en tiempos de campaña, hacen promesas basadas en los principales problemas de la sociedad: la delincuencia, la pobreza, la salud, el transporte, la educación, etc. (parecen ponerse de acuerdo para repartirse los temas).

El escenario del pasado y el presente pone en evidencia la poca sensibilidad que han tenido las gestiones de los gobiernos para con los temas de la educación y la cultura; parecen ignorar (aunque no lo creemos) que prestando la atención adecuada y necesaria a la educación y la cultura se podrían evitar otros males como la violencia y la pobreza; lejos de sumarse al concepto de desarrollo de otros países, parecen empeñados en aislarse de una verdadera política de desarrollo social y solo admiran la prosperidad desde altos ventanales: la ciudad crece hacia arriba, millones de dólares en acero y concreto corren como ríos todos los días.

Pero no es que Panamá no tenga presupuesto para la educación, lo alarmante y triste es que es uno de los países de la región con mayor índice de desarrollo humano y con amplia inversión de capital en educación. Entonces, ¿qué está pasando? Sabemos que se creó un Consejo Nacional de Educación que trabaja profundamente en el tema y que elaboró un documento que hace un diagnóstico importante diseñado para ponerse en acción. Sabemos que hay estudios realizados por la Dirección Nacional de Evaluación Educativa y el Sistema Nacional de Evaluación de la Calidad de los Aprendizajes que dejan en evidencia las deficiencias en los aprendizajes.

 

Hemos escuchado y conocemos algunos de los importantes programas y proyectos como el Programa Permanente de Capacitación a Docentes; el Plan Nacional de Lectoescritura (de MEDUCA), El Plan Nacional del Libro y la Lectura (Varias instituciones), Comprensión Lectora; Escuelas de Calidad; Actualización docente en los contenidos y métodos modernos; Capacitación a docentes del área técnica y agropecuaria; Hagamos Ciencia por medio de la indagación; English for life; Conéctate al conocimiento; la Telebásica; el Destino Matemática. Todos estos proyectos y programas son muy nobles en esencia y contribuyen a la calidad de la enseñanza, entonces ¿por qué estamos tan mal?, ¿qué clase de exorcismo se necesita para salir de las tinieblas?

En la exposición que citamos al inicio de este artículo Pedro Ravela señaló tres principios clave: 1) "La calidad de un sistema educativo no puede ser superior a la calidad de sus docentes", 2) "El único camino para mejorar los aprendizajes es mejorar la enseñanza" y 3) "Un buen desempeño como país requiere que todos los estudiantes aprendan". Según esto existen varios factores asociados que inciden en el aprendizaje y que operan en un escenario con muchos actores: acudientes, docentes, supervisores, directores, y desde luego, estudiantes; pero es importante observar el papel decisivo de los docentes.

Aquí hay que tener cuidado porque se cae siempre en el viejo discurso de que el problema es responsabilidad de todos; eso ya lo sabemos. Pero, ¿por dónde empezar? Creemos no equivocarnos: hay que empezar por los docentes. No estamos insinuando que la responsabilidad sea sólo del educador. El tema es más complejo de lo que parece. Tomemos en consideración las implicancias política educativa que el experto chileno numera: 1. Invertir en mejorar el reconocimiento social a la profesión docente; 2. Mejorar los salarios al inicio de la carrera docente; 3. Formación docente exigente; 4. Selección al ingreso a la formación docente, entre los buenos egresados de secundaria; 5. Círculo virtuoso: calidad-exigencia-postulantes; 6. Círculo vicioso: desprestigio - selección negativa - mala formación.7. Construir habilidades prácticas.8. Expertos que apoyen el desarrollo profesional de los docentes en las escuelas.9. Selección y desarrollo de líderes de enseñanza.10. Facilitar el aprendizaje mutuo.11. Establecer expectativas de aprendizaje altas y claras para todos.12. Monitorear el desempeño de las escuelas y hacer seguimiento y dar apoyo a las que tienen problemas.13. Combinar sistemas de autoevaluación y supervisión externa, más frecuente en las escuelas con dificultades.14.Seguimiento de cada estudiante a nivel de las escuelas.15.Intervención temprana para apoyar a los estudiantes con dificultades.

 

A esto agreguemos algo que el Consejo Nacional de Educación dice en su informe: Muy pocos docentes tienen el hábito de la buena lectura, fuente insustituible de cultura y conocimientos, por lo tanto, no están en condiciones de inculcar ese hábito en los estudiantes. Sospechamos que esto tiene que ver con el punto 3 y 4 de las implicancias política educativa que advierte Ravela. Ya no es un secreto que cuando los estudiantes salen de secundaria y llegan a la universidad para optar por alguna carrera si no rinden o no son buenos en la carrera elegida, la salida al problema (para no quedarse sin un título) está en la Facultad de Ciencias para la Educación. Es decir: "si no puedo ser abogado, doctor o ingeniero; seré maestro".

Sabemos que en el tema de la enseñanza influyen muchos escollos. Existen muchos elementos que tienen que ver: la política curricular no actualizada, infraestructura descuidada, falta de equipamientos tecnológicos, ineficiente sistema de supervisión, gestión administrativa y financiera dudosa, entre otras. Sin embargo, la falta de espíritu de vocación es el factor que más daño le está haciendo al sistema. Un maestro es como un sacerdote: debe tener vocación; si una persona no cree en Dios, cómo puede predicar sin fe. Lo mismo pasa con muchos maestros que carecen de una filosofía de la educación y están más preocupados por acumular puntos que por aprender y enseñar; y esto tiene que ver mucho la falta de una verdadera filosofía de la vocación.

En el Memorial que redactó el Foro Nacional de Lectura se puede leer lo siguiente: los resultados deficientes obtenidos en las evaluaciones de las competencias lectoras, en matemática y ciencia de nuestros estudiantes, así como los crecientes índices de reprobados en los exámenes de ingreso a las universidades, evidencian la necesidad de formular las políticas, planes y programas nacionales relacionados con la lectura. Y además: que para mejorar nuestro sistema educativo debe partir de una voluntad política que priorice la lectura como un camino seguro para darle valor y calidad a la educación, donde prevalezcan las realizaciones y no las intenciones, donde la teoría y las leyes se correlacionen con la práctica efectiva. Al parecer ya sabemos cómo estamos y qué queremos: el asunto es quién le pone el cascabel al gato.

(Los autores son miembros del Foro Nacional del Libro y la Lectura).


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407707
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América