El Gobierno suizo aprobó hoy la extradición del antiguo presidente de la Federación costarricense de Fútbol (FEDEFUT), Eduardo Li, a Estados Unidos.
El dirigente deportivo ahora tiene treinta días para apelar esa decisión, y en caso que decida hacerlo, el Tribunal Penal Federal de Suiza tendrá la última palabra.
Li fue detenido en Zúrich el pasado 27 de mayo al mismo tiempo que otros seis dirigentes de la FIFA y ha estado encarcelado desde entonces a la espera de su extradición.
La demanda formal de extradición fue transmitida el 1 de julio de 2015 por las autoridades estadounidenses al ministerio de Justicia de la Confederación Helvética, y se basa en un mandato de arresto internacional solicitado por una Fiscalía de Nueva York el pasado 20 de mayo.
La Justicia sospecha que Li aceptó sobornos de una sociedad estadounidense para atribuir derechos de márketing sobre los partidos de calificación del Mundial de 2018.
El ministerio indica en un comunicado que se han cumplido todas las condiciones para que la extradición pueda otorgarse, especialmente que los hechos supuestamente cometidos por Li son castigados por el derecho suizo.
El comunicado explicita que con su actuación, Li ha perjudicado la competencia en el mercado de márketing deportivo y ha distorsionado el mercado mediático.
Asimismo, las autoridades suizas consideran que Li privó a la FEDEFUT de la posibilidad de negociar contratos de márketing más ventajosos para ella.
Li, como los otros seis dirigentes detenidos en mayo, se encuentra detenido en Suiza a la espera que se resuelva su caso.
Caso Warner
Por otra parte, la FIFA proscribió a su exvicepresidente Jack Warner de por vida por soborno reiterado, en un caso simbólico cuatro años después que este detuvo inicialmente una investigación al renunciar a la organización rectora del fútbol mundial.
Warner, que fue autorizado a renunciar a la FIFA en 2011 ``manteniendo su presunción de inocencia'', enfrenta en Trinidad-Tobago un pedido de extradición de Estados Unidos para responder a cargos de asociación ilícita, lavado de dinero y fraude.
La decisión del comité de ética de la FIFA indica que el juez Hans-Joachim Eckert perseguirá a los dirigentes caídos en desgracia aun mucho después de renunciar.
El fallo del martes sostuvo que Warner ``cometió muchos y variados actos de inconducta de manera continua y reiterada durante su período como funcionario en puestos jerárquicos e influyentes en FIFA y CONCACAF''.
FIFA anunció que Warner estuvo implicado en el ``ofrecimiento, aceptación y recibo de pagos no declarados e ilegales''.
Un caso más acuciante para el comité de ética es una investigación del presidente de la FIFA Joseph Blatter, quien fue interrogado el viernes por fiscales suizos, en parte por denuncias de que entregó a Warner derechos de televisación de la Copa Mundial subvalorados. Blatter, que niega toda irregularidad, corre el riesgo de ser suspendido de su propia organización.