Las posibilidades de precipitaciones durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos son escasas, según los meteorólogos de Pekín, que han visto cómo la temporada de lluvias este año se ha adelantado.
Las lluvias en la capital china acostumbran a caer entre finales de julio y principios de agosto, pero este año es de prever que deje de llover antes, ya que las precipitaciones comenzaron a finales de junio.
Zhai Panmao, miembro de la Administración Meteorológica de China, citado hoy por la agencia Xinhua, señaló que su organización está preparada, de todos modos, para dispersar las nubes con químicos antes de que descarguen sobre la capital.
Pekín se jacta de haber instalado un moderno sistema de predicción del clima.