Los Juegos Olímpicos son un sueño prohibido. Una utopía que nos venden, ilusionan y luego arrebatan en una realidad: cero goles en 180 minutos.
Lo mismo que nos ponen por delante, como si fuéramos papagayos, “vamos a Sudáfrica” y bla bla bla.
Porque estas eliminatorias son científicas, difíciles, son misiones muy duras. Luego Gaby Torres no mete goles y lo criticamos, pero si nadie lo acompañó!!!
Hace cuatro años fue lo mismo, ahora otra vez y para Londres, ¿será igual?
Alexandre Guimaraes, quien no promete nunca nada, no ha ganado nada con Panamá, ni hemos visto nada con él.
El equipo no jugó mal. Tampoco soy técnico, ni pretendo serlo, ni me interesa. Los números hablan por si sólos. Somos últimos del grupo y estoy seguro que si Cuba no se diezma, también perdemos con ellos.
No queremos más mentiras. Con la mayor, que no juega desde noviembre, no pueden hacer lo mismo. Es muy simple, mientras otros ríen, nosotros lloramos. Lo demás es un globo inflado.