La política es el ejercicio del poder que busca un fin trascendente. Esta promueve la participación ciudadana, ya que posee la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para promover el bien común. Modo que tiene una entidad o una persona de llevar o dirigir sus asuntos.
Como pueden ver, traté de empezar esta columna de hoy buscando diferentes definiciones sobre lo que es la política, por cuestión de espacio solo puse tres de las más de una decena que encontré y en ninguna de ellas se habla de hacer daño, sino más bien todo lo contrario, habla de promover el bien común.
El problema no es la política, el problema real son ALGUNOS políticos y destaco ALGUNOS en mayúsculas porque sé de muchos políticos que han ayudado muchísimo al béisbol en nuestro país; sin embargo, con mucha tristeza tengo que reconocer que no han sido la mayoría. Lastimosamente, estos quieren llegar al poder utilizando todas las armas sucias que conocen, aprovechándose de la necesidad de esparcimiento y diversión que tiene el pueblo.
En el béisbol panameño, las cosas se arreglan para beneficio del político o partido de turno, sin importarles para nada ni el jugador ni el béisbol, cada pieza es colocada de manera que encaje en el bienestar personal o del partido.
Recuerdo cuando miraba un noticiero local junto a unos amigos extranjeros, el diputado de Bocas del Toro decía "para estar en esta vaina hay que ser maleante", refiriéndose a ser parte de la Federación Panameña de Béisbol. Claro que dijo un sinfín de cosas más que me llenaron de vergüenza, no tuve más que pedir disculpas a mis invitados y apagar la TV. (todo eso está grabado, no lo inventé yo).
Es triste ver cómo estos pseudopolíticos lo único que han hecho a lo largo de la historia es buscar el bien propio y no el común. El problema radica en la falta de visión de país que ellos tienen; no han entendido que el pueblo los colocó en un puesto público para servir a las mayorías, para buscar el bien común, para llenar las necesidades básicas de las mayorías.
El deporte ha sido el eterno abandonado en la historia de nuestro país; jóvenes talentosos que, al no encontrar el apoyo del Estado y sus funcionarios, han caído en las garras de la delincuencia, las drogas y muchos vicios más.
Ya es hora de cambiar la historia, es necesario que nuestro pueblo despierte y tome conciencia de la importancia que tiene el saber elegir bien a un funcionario que dirigirá los destinos de nuestros país. Considero que ya es hora de que nuestra población juegue un papel más activo y le exija a todos los funcionarios públicos que cumplan de manera coherente con sus obligaciones. Mientras sigamos con esa actitud pasiva, nuestros gobernantes seguirán manejando los destinos de nuestra patria a su sabor y antojo. Si continuamos con la indiferencia que nos ha caracterizado a lo largo de la historia, nuestra sociedad se seguirá hundiendo en el abismo de la miseria y la delincuencia.
Hermanos panameños, basta ya de clientelismo político, ya es hora de que le demos valor a nuestro voto, no puede ser posible que el mismo valga una caja de cerveza o una camiseta, la cual lleva impresa el nombre de un candidato.
Nosotros tenemos el deber y obligación de exigirles planes de trabajo, programas de gobierno en los que se vea reflejado el compromiso que ellos adquieren con nosotros. El poder radica en el pueblo y no en sus gobernantes, seamos protagonistas de la historia política de nuestro país, no simples espectadores. Basta ya de parásitos y vividores políticos, razonemos bien nuestro voto.
Que Dios nos dé la sabiduría necesaria para saber elegir políticos y gobernantes con formación y valores; y no a políticos de ocasión.
Dios los bendiga.