La Universidad de Chile viajó ayer a Brasil envuelta en un mesurado optimismo de sus jugadores, con miras al partido del próximo viernes contra el Santos, en la disputa de la Recopa Sudamericana.
El trofeo lo disputan los equipos que durante el año anterior ganaron la Copa Libertadores (Santos) y Sudamericana (La U de Chile) y en el partido de ida, jugado en Santiago el pasado 23 de agosto, se registró un empate 0-0.
Los jugadores aseguraron que creen tener las armas necesarias para superar al Santos.