Al alero LeBron James le tocó una vez más hacer trabajo extra para que los Heat de Miami compensasen las ausencias por lesión de dos titulares y venciesen a domicilio 93-98 a los Nuggets de Denver, un equipo al que no vencían a domicilio desde hace una década (la última victoria conseguida en el Pepsi Center fue el 29 de enero de 2002).
Después de la derrota sufrida por 107-100 ante Los Angeles Clippers, en el Staples Center, los Heat llegaron tocados en su ánimo, sin descanso y con las bajas del escolta Dwyane Wade, lesionado, y del base Mario Chalmers, que solo pudo jugar los primeros siete minutos del partido.

Ante este panorama, James fue el que se encargó de liderar al equipo al conseguir un doble-doble de 27 puntos, 12 asistencias, siete rebotes, tres tapones y también una recuperación de balón.
James respondió en su línea de líder del equipo, el alero Shane Battier sorprendió al anotar 18 puntos, todos con los seis triples que anotó en los siete intentos que hizo, capturó tres rebotes; además puso dos tapones y recuperó dos asistencias.
El ala-pívot Chris Bosh se convirtió en el tercer máximo encestador de los Heat al aportar 14 puntos, mientras que el escolta Mike Miller llegó a los 12 tantos, cinco rebotes y una asistencia.
La victoria fue la tercera que consiguen los Heat en los cinco partidos que han disputado fuera de su campo de una gira de seis, la primera de la nueva temporada, y los consolida al frente de la División Sureste de la Conferencia Este.
Miami se enfrentará hoy a Phoenix.