El británico Lennox Lewis logró recuperar los títulos de los pesos pesados del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y Federación Internacional (FIB) y el prestigio de auténtico campeón al vencer por nocaút en el cuarto asalto de la pelea revancha al estadounidense Rahim Rahman.
Lewis, de 36 años, dijo que desde el comienzo de la pelea estaba convencido que iba a ganar fácil porque encontró a Rahman muy nervioso y sin colocación en el cuadrilátero.
"Después que coloqué la primera combinación sólida en el asalto inicial y le roorma sorpresiva ante Rahman en el sexto asalto por nocáut, no fue más que un accidente de un buen golpe de derecha que no pudo esquivar.
"Rahman ha vivido un poco de gloria y ha ganado algunos millones, pero como boxeador no ha demostrado nada ni tampoco lo hará en el futuro porque con las palabras y los insultos no se consiguen títulos", destacó Lewis."Era consciente de la importancia que tenía la pelea para mí porque estaba en juego el prestigio de toda una carrera".
La victoria, que logró al 1:29 del cuarto asalto de la pelea disputada en el Centro de Actos del Hotel Casino Mandalay Bay, dejó a Lewis con marca de 39-2-1 y 30 triunfos conseguidos antes del límite.
Lewis admitió que su mayor deseo y objetivo sería enfrentarse al ex campeón del mundo Mike Tyson, porque era el último reto que le tocaba superar como profesional, pero podría enfrentarse también a cualquier otro rival.
"Siento que no me queda mucho que hacer dentro del mundo del boxeo, pero estoy dispuesto a enfrentarme al rival que sea en los próximos dos combates, aunque Tyson es mi predilección", agregó Lewis.
"Durante diez años demostré que era un auténtico campeón aunque muchos no me lo quisieran reconocer, pero con la derrota ante Rahman les había dado el argumento para sus críticas, ahora todo ha vuelto a estar de mi lado", destacó Lewis. "Ya nadie me podrá recordar como el ex campeón que fue derrotado por Oliver McCall y Rahman, dos completos desconocidos que tuvieron su día de suerte".