Siete de los 13 turistas secuestrados el sábado pasado en alta mar frente al puerto de Buenaventura (suroeste de Colombia, en el océano Pacífico) fueron liberados en la noche del miércoles, informó ayer el jefe policial de la región, coronel Helmer Wilches.
Los 7 turistas, todos colombianos, fueron liberados en un caserío costero y llegaron a Buenaventura a las 03h00 locales (08h00 GMT del jueves), tras navegar por el mar en una pequeña embarcación, señaló Wilches en declaraciones a la cadena privada Radionet.
Aparentemente, las siete personas se hallan bien de salud, indicó el jefe policial, que dijo haber hablado con varias de ellas.
Los otros seis turistas, también varones, permanecen como rehenes en un lugar no precisado del departamento de Valle, donde está Buenaventura, aunque "serían liberados pronto, porque, como los siete liberados, carecen de recursos para pagar una extorsión", señaló Wilches.
Wilches se abstuvo de precisar en su declaración a Radionet si los turistas fueron capturados por rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), como lo indicó el miércoles el jefe de la fuerza naval del Pacífico, almirante Jaime Jaramillo.
"Estamos conversando con ellos para sacar conclusiones sobre qué grupo los secuestró", dijo Wilches.
Jaramillo señaló que los guerrilleros de las FARC -el principal grupo insurgente del país que el próximo domingo iniciará las negociaciones de paz con el Gobierno- secuestraron el sábado a los trece turistas en altamar y a un empresario maderero en Buenaventura.
De acuerdo con la interpretación militar de una comunicación por radio entre dos guerrilleros, los subversivos capturaron a los turistas y al empresario en acciones separadas, y los tendrían cautivos en una zona selvática del departamento de Valle (suroeste), donde está Buenaventura.
"Tenemos trece más uno", indicaron los dos rebeldes en su comunicación, interceptada por el servicio del inteligencia de la fuerza naval del Pacífico, dijo Jaramillo a los periodistas.
El jefe militar había sugerido el sábado que los guerrilleros del "frente 30" de las FARC perpetraron el secuestro en "represalia" porque la empresa Asturias, propietaria de la embarcación interceptada en altamar, se negó a pagar una extorsión.
"El "frente 30" es el único grupo armado que opera en la región, por lo que las sospechas recaen sobre ellos", señaló Jaramillo en esa ocasión. Jaramillo indicó el sábado que los secuestradores también pueden pertenecer a bandas organizadas de delincuentes comunes que acostumbran a entregar a sus víctimas a la guerrilla de las FARC a cambio de dinero.
Estos delincuentes cobran 20 millones de pesos (unos 10.000 dólares) por perpetrar la captura y luego se los entregan a los insurgentes, que exigen el pago de rescates de hasta 2.000 millones de pesos (un millón de dólares), agregó el jefe militar.
Cinco hombres armados tomaron el sábado el control de una embarcación ligera que realizaba el recorrido con 33 turistas entre Buenaventura y la pequeña isla turística de Juanchaco y después de navegar durante unos 45 minutos, liberaron a las mujeres y los niños y se llevaron a los hombres con rumbo desconocido.
Los turistas habían viajado desde la ciudad de Cali, la capital de Valle ubicada a 470 km al suroeste de Bogotá, para pasar el fin de semana largo -que se extendió hasta el lunes- en Juanchaco.