Además del contundente triunfo de Fernando Alonso a bordo de su Ferrari, la imagen del día en el Gran Premio de Singapur de Fórmula Uno la protagonizó el finlandés Heikki Kovalainen, quien debió desempeñarse como un improvisado bombero.
A falta de dos vueltas para el final de la carrera nocturna de la F-1, Kovalainen notó que su Lotus T27 comenzaba a incendiarse, situación que podía generar un accidente en la pista, pero que el piloto resolvió de la mejor manera.
El finlandés consiguió llevar su monoplaza hasta un costado de la pista en la zona de la recta de meta, y tras bajarse rápidamente tomó un extintor de seguridad colgado en el alambrado para intentar apagarlo.
La situación fue aplaudida por los asistentes, pues Kovalainen arriesgó bastante al seguir dirigiendo su bólido, ya que las llamas se acercaron peligrosamente al ‘cockpit’.
Al final, el abandono del piloto se produjo cuando ocupaba el puesto 13.° de la carrera, pero se robó el protagonismo al ser destacado como la imagen del día.