A los 36 años de edad y jugando bajo calor de 47 grados, el astro Romario anotó el pasado domingo el gol de la victoria de Fluminense sobre Corinthians, en la semifinal del Campeonato Brasileño-2002 de fútbol, y por primera vez en su carrera lo festejó bailando, en un directo mensaje a sus críticos.
Al minuto 76, Romario recibió el balón de Roni y con su clásico toque seco y letal puso el 1-0. A continuación, sorprendió a todos al realizar pasos de su música favorita, el hip hop, para verdadero delirio de la hinchada de Fluminense.
El gol de Romario y su inédito desempeño de bailarín en el césped fueron el corolario de una polémica discusión en medios de prensa de Rio de Janeiro la semana anterior, después que un periódico publicó un mapa de los locales nocturnos donde el goleador suele bailar hasta la madrugada. La serie de artículos sobre el desempeño de Romario en las pistas nocturnas de baile, hacía contraste con su medido esfuerzo en las sesiones de entrenamiento.
Sin embargo, el domingo, una columna del influyente periódico O Globo recordó que a pesar de su disposición para el baile en las pistas nocturnas, Romario continuaba haciendo goles. "De modo, Romario, que haznos un favor: sigue bailando", acotó el diario.
Al fin del partido del pasado domingo, después de hacer sus pasos de baile en el césped del estadio Maracaná, Romario se retiró del estadio sin dar declaraciones, aunque su empresario, Luiz Moraes, confirmó que la danza fue un homenaje al pedido que le había sido formulado en el periódico. Para el cotidiano deportivo Lance! de ayer lunes, la ecuación con Romario es muy simple: "cuando más pasa el tiempo, se torna más genial". Con su anotación , Romario ya suma 16 goles.