El dueño de los Pistons, Tom Gores, fue el encargado de comunicar la salida de Van Gundy, a quien todavía le quedaba un año de contrato con un salario de siete millones de dólares, que recibirá íntegro por parte del equipo.
La decisión llegó después de que los Pistons no pudieron hacer los 'playoffs' por segunda temporada consecutiva. "Hemos decidido que este cambio es necesario para llevar nuestra organización de baloncesto al siguiente nivel", destacó Gores en un comunicado oficial que ofreció el equipo. "Fue una decisión muy difícil y no la hicimos a la ligera".VEA TAMBIÉN: Pistons de Detroit siguen imparables