Mariano Rivera está a pocos pasos de unirse a un selecto club de cerradores, en la historia de las grandes ligas. Más allá de igualar a Dave Righetti y a José Mesa con la mejor marca para un taponero de los Yanquis de Nueva York y de un latino, respectivamente, con 46, el diestro panameño puede invadir un terreno más reducido en cuanto a los juegos salvados.
El pasado fin de semana el estelar cerrador de los Yanquis arribó a 43 salvamentos quedando a siete de los 50. De llegar a la media centena de rescates, Rivera sería el sexto lanzador que formaría parte de este exclusivo club. El primero en arribar a 50 o más salvamentos fue Bobby Thigpen, quien logró 57, cifra que es la más alta en una temporada. Thigpen impuso el registro en 1990 con los Medias Blancas de Chicago.
Durante la temporada de 1992 Dennis Eckersley y Rod Beck con los Atléticos de Oakland y Cachorros de Chicago, respectivamente, salvaron 51 juegos. Al año siguiente Randy Myers se situó como el segundo mejor en una temporada con 53, jugando con los Cachorros de Chicago. El último en pasar los 50 juegos salvados en una campaña fue Trevor Hoffman de los Padres de San Diego con 53, en 1998.
Mariano Rivera asumió la responsabilidad de salvar los partidos de los actuales campeones de las grandes ligas en 1997 preservando un total de 43 partidos en 52 oportunidades. Al año siguiente y en el 2000 salvó 36 juegos, mientras que en 1999 llegó 45 en 49 ocasiones que tuvo en el montículo.
Con la amplia ventaja que tienen los Yanquis de Nueva York en la División Este de la Liga Americana sobre los Medias Rojas de Boston, quizás el técnico Joe Torre no le use mucho en el mes de septiembre con la finalidad de descansarlo algo y tenerlo en plenitud de condiciones para la postemporada. Sin embargo todo dependerá si los Yanquis mantiene esa diferencia y no tienen contratiempos para ganar la división.