Un restaurante propiedad del futbolista italiano Christian Vieri fue blanco de un ataque con una bomba incendiaria, y el presunto autor del atentado dejó un mensaje en el cual criticó al delantero internacional italiano, informó ayer miércoles la policía de Milán.
Un ataque similar, ocurrido también en la noche del martes, tuvo como objetivo un restaurante que en el pasado fue propiedad del defensor Fabio Cannavaro, también jugador del Inter.
Los explosivos estaban hechos con botellas y dañaron la pared y el cartel exterior del establecimiento "Baci & Abbracci", que es propiedad de Vieri y del mediocampista Cristian Brocchi, ex jugador del Inter y que ahora milita en el AC Milan.
La policía entregó a periodistas una copia del mensaje que el presunto agresor dejó para el ariete de Inter. "Vieri, la tolerancia terminó, no eres digno del Inter", señala. "No mereces el respaldo de nuestra ciudad porque no te importa nuestro sufrimiento y nos deshonras. Ahora empiezas a pagar".
Inter condenó los ataques, a los que describió como "incalificable" en su página oficial en la Internet. "Nos negamos a pensar que estas acciones son realizadas por verdaderos seguidores de Inter. Lamentamos lo que pasó y que estas actitudes fueran dirigidas a nuestros futbolistas, para los que garantizamos la máxima seguridad", señaló el club.
Los ataques se dieron tres días después que Inter desperdició una ventaja de dos goles en el clásico ante el AC Milan y perdió 3-2 ante su archirrival en un partido por el campeonato de la Serie A, la primera división del fútbol italiano.
Algo similar, lanzamiento de botellas con pintura negra y azul y presencia de una octavilla, lógicamente esta vez dirigida a Cannavaro, aconteció en el restaurante "Rosso Pomodoro" ("Rojo tomate"), que tiene en el defensa interista a uno de sus socios propietarios y que se encuentra cerca del de Vieri.
Sobre ambos actos vandálicos se encuentra investigando la policía, que ante las claras pistas dejadas considera que los autores son personas cercanas a los ambientes "ultras" interistas molestas con la marcha del equipo.