Un gol en propia meta del defensa del Sunderland Anton Ferdinand, en el minuto 92, evitó que el Manchester United sufriese la primera derrota en Old Trafford (2-2) y le sirve al conjunto de Alex Ferguson para encabezar la Liga inglesa con un punto de ventaja sobre el Chelsea, que hoy recibe al Liverpool en el encuentro estrella de la octava jornada.
Hasta ese momento, el Sunderland siempre fue mejor. Se adelantó en el minuto 7, por medio de Darrent Bent y, pese a que el United igualó al comienzo del segundo tiempo, con un tanto del Dimitar Berbatov (m.51), no cedió la iniciativa.
Tan sólo ocho minutos después, el trinitense Kenwyne Jones volvió a marcar, al superar en el salto a Ben Foster, que recuperó la titularidad en la meta, pero no el aprecio de una grada que le tiene bajo sospecha.
Cuando ya parecía abocado a la derrota, el Manchester se encontró con dos regalos. Primero, la expulsión por doble amarilla de Kieran Richardson (m.85) y, siete minutos después, el gol en propia meta de Anton Ferdinand, que le sirve para mantenerse invicto en Old Trafford, y aguardar el encuentro de hoy con una mínima ventaja sobre el Chelsea.