En cualquier evento deportivo en el que se vea involucrado u homenajeado el Sr. Presidente de la República, este debería hacer acto de presencia. Pero últimamente, la asistencia de la figura del inquilino del Palacio de las Garzas al coso hípico ha sido nula.
Para esta versión N.°81 del Clásico presidencial, ganado de gran forma por el mulato Mr. Tommy, el mandatario estuvo representado por el futbolista Felipe Baloy, miembro de la Selección Nacional de Panamá. Sabemos que su ausencia fue justificada, ya que tuvo que viajar ese domingo (31/5/9) al hermano país de El Salvador para participar en los actos de transmisión de mandato el lunes (1/6/9), en el país hermano.
Este sería su último evento clásico en que el Licdo. Martín Torrijos viera participación y, si la mente no me traiciona, durante sus 5 años al mando de la presidencia nunca lo vimos en el “track” juandieño.
Desde la gestión de Guillermo Endara (1989 – 1994), el popular “Puchungo” asistió al coso hípico una sola vez, siendo abucheado a su llegada, pero posterior salió triunfante con aplausos y aclamaciones.
Con su sucesor, el Dr. Ernesto Pérez Balladares, “El Toro”, asistió a la edición de 1995, cuando ganó el caballo Jed Forest. Ese año, la carrera tuvo $.250,000.00 en premios y fue patrocinada por el Gobierno. Tanto fue el repudio con chifladera y abucheos que unas semanas después el dignatario le mandó una nota al gerente de entonces, Eduardo Alfaro, en la que le pidió que no realizara el Clásico mientras él fuera el Presidente. La carrera se suspendió, después se denominó Clásico República de Panamá y posteriormente, con Mireya Moscoso y Arturo Vallarino (quien era hípico), recobró el nombre original de Clásico Presidente. Tanto Vallarino como Kaizer Bazán fueron varias veces en representación de la Presidenta.
A nuestro criterio, los mandatarios evitan la rechifla y la desaprobación del pueblo que lo eligió. En estos actos populares, el público presente se desahoga y lo hace saber.