El argentino Sergio Martínez se recuperó de una caída y consiguió un triunfo por la vía del nocaut técnico en 11 asaltos contra el irlandés Matthew Macklin, para retener la corona Diamante de peso medio que avala el Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Martínez, de 37 años, que no tuvo su mejor comienzo de pelea, fue de menos a más y de nuevo impuso su clase, pegada y mejor técnica, lo que le dio otra victoria importante con miras a reconquistar el título que le quitaron sin pelear y que ahora se le resiste, porque el promotor Bob Arum no le facilita las cosas para una pelea contra el mexicano Julio César Chávez Jr., actual monarca.
"Advertí que la pelea no llegaba al final, dije que lo dejaría fuera de combate en el décimo asalto, y la diferencia no ha sido mucha", declaró Martínez al concluir el combate programado a 12 asaltos y que se celebró en el Madison Square Garden de Nueva York. "Sé que él era el favorito de los irlandeses, pero yo fui el mejor púgil sobre el tinglado".
A pesar de que para la pelea no había ningún cinturón mundial en juego, aunque a Martínez se le considera como el mejor peso mediano que hay actualmente en el mundo del boxeo, el púgil argentino reivindicó tal condición con otra demostración de superioridad sobre Macklin, al que mandó dos veces a la lona en el undécimo asalto.
Luego, con muy buen criterio, la esquina de Macklin pidió al árbitro de la pelea, Eddie Cotton, que la parase y evitase un castigo mayor para el peleador irlandés, acción que el propio Martínez alabó.
"Fue la decisión correcta que parasen la pelea", destacó Martínez.