Yo fui un niño con mucha suerte. Mi padre jugó en las Grandes Ligas y tuve la dicha de ir a muchos estadios. Él siempre me decía que si yo quería ser como él tenía que trabajar duro, fueron las primeras palabras del salón de la fama de las Grandes Ligas Roberto Alomar, al ver el amor que le imprimen los niños cuando juegan béisbol.
En su visita a suelo patrio, el exjugador de los Diamondbacks de Arizona recalcó que el excerrador estelar de los Yanquis de Nueva York Mariano Rivera es uno de los lanzadores más difíciles que le tocó enfrentar.

Mariano es un pelotero excepcional y único, comentó. Yo estoy en espera de que de aquí a cuatro años más entre al Salón de la Fama.
Después de elogiar al excerrador de los Yanquis, Alomar se tomó el tiempo de recalcar los atributos de Carlos Calicho Ruiz, de los Filis de Filadelfia. Lo conozco y es un gran jugador, mencionó.
El ex segunda base expresó que su entrada a Cooperstown es algo inolvidable, me sentí como un niño. Llegar (al Salón de la Fama) es lo más grande que un pelotero puede lograr.
Habló del dopaje
El tema del uso de sustancias prohibidas en la pelota profesional de los Estados Unidos ha causado gran revuelo en los últimos meses.
Por estos casos han sido castigados varios jugadores que mediante estas sustancias intentaron tomar ventaja sobre los que no los utilizan, juegan limpio y respetan el deporte.
Alomar, con mucha seriedad, manifestó que en las Grandes Ligas hay reglas, y el que no las acepte debe pagar. Es algo bien triste, no me gustaría que se hablara mal de ellos (los beisbolistas).
Agregó que la MLB está realizando un buen trabajo para que el béisbol esté más limpio de lo que estaba antes.
Ganadores
La final del torneo se llevó a cabo en el Estadio Nacional Rod Carew, en donde Dídimo Rodríguez (con 35.44), de la provincia de Darién, y el santeño Lucas Cedeño, fueron los agraciados en la categoría de 9-10 años, mientras que Kevin Vergara, de la provincia de Panamá, con 37.05, y Dereck Castablanco, de Chiriquí, con 31.70, sobresalieron en los 11-12.
Los ganadores viajarán a los Estados Unidos, con todos los gastos pagos, para presenciar un partido de las Grandes Ligas, acompañados de un adulto.