Tiger Woods ganó en 2001 y 2002 el Masters de Augusta y a partir del jueves intentará conseguir su tercera Chaqueta Verde consecutiva -cuarta de su palmarés-, algo que ningún golfista ha sido capaz de consumar en el primer torneo de "Grand Slam" del año.
El nuevo reto de Tiger posee, sin duda, el máximo interés deportivo, que asegurará buenas audiencias televisivas. No obstante, el "tirón" de "El Tigre" no ocultará que la LXVII edición del torneo de golf más prestigioso del mundo estará también marcado por las reivindicaciones de igualdad de sexos por parte del colectivo feminista norteamericano, en contra de un club que no admite mujeres, y por la guerra en Irak que mantiene en vilo a la sociedad estadounidense.
Sexismo y conflicto bélico se cruzan en el camino de un Masters cuyos responsables han levantado el veto a los antiguos ganadores de más de 65 años, como medida para mitigar los efectos negativos que puedan tener las manifestaciones que ha anunciado el Consejo Nacional de Asociaciones de Mujeres, en su lucha por que el Augusta National admita a alguna mujer en su selecto listado de socios.
Con la medida de gracia dictada recientemente por el club, leyendas como Arnold Palmer, de 73 años y cuatro Chaquetas Verdes, podrán volver a jugar junto a un recuperado Jack Nicklaus, de 63 y seis títulos en Augusta, en un recorrido que solamente presenta este año cambios en el hoyo 5, en contraste con los 9 hoyos retocados y alargados el año pasado.
La participación española para la edición de 2003 será nutrida, con cinco golfistas en escena. Encabeza la lista el mítico y genial Severiano Ballesteros, que afronta su vigésimo sexto Masters consecutivo a la edad de 46 años, aunque no ha logrado superar el corte desde 1997.
El golfista de Pedreña, doble campeón del Masters (1980 y 1983), afrontará el complicado recorrido del Augusta National con sólo un torneo disputado en lo que va de año (Abierto de Madeira), lo que genera inevitablemente dudas sobre su actual estado de forma.
El otro español bicampeón de este torneo, el guipuzcoano José María Olazábal (1994 y 1999), encaTción en plena crisis de juego, por lo que tendrá complicado repetir la cuarta plaza que lograra el año pasado, una edición aquélla con brillo español también por las plazas finales de Sergio García y Miguel Angel Jiménez, respectivamente octavo y noveno.
García y Jiménez repiten también este año, pero en condiciones difíciles. El castellonense, ahora undécimo del mundo (el mejor español en esa clasificación) atraviesa un momento crítico en su juego, mientras que las prestaciones del malagueño Jiménez son una incógnita pues ha limitado sus apariciones competitivas.
Dos leyendas vivas del golf mundial, los estadounidenses Jack Nicklaus, de 63 años, y Arnold Palmer (foto), de 73, volverán a coincidir en una nueva edición del Masters de Augusta. Entre ambos suman diez Chaquetas Verdes. Nicklaus, el "Oso Dorado", ganó seis veces el Masters, mientras que su amigo Palmer cuatro. Palmer jugó sus últimas dos rondas oficiales en Augusta.
El argentino Angel Cabrera, gracias a sus sorprendentes resultados, fue protagonista en 2001 y 2002 en el Masters de Augusta de golf, el torneo más prestigioso del planeta, sin embargo su tarjeta de presentación para la edición que comienza mañana no invita al optimismo.
Cabrera, además, estará solo este año. El fornido jugador cordobés sigue sin hablar palabra de inglés.
La seguridad de la 67 edición del Masters, que se disputará en el Augusta National entre el 10 y el 13 de abril, será reforzada y se hará más visible con el fin de evitar que la prueba se vea afectada por las manifestaciones que van a tener lugar en el recinto. La manifestación más importante está prevista para el sábado 12 de abril y su objetivo es protestar por la total ausencia de mujeres.
El Augusta National, situado en el estado de Georgia, en el más profundo Sur, es sede del Masters desde 1934, el primero de los torneos que conforman el Grand Slam junto al Abierto Británico, el Abierto de los Estados Unidos y el Campeonato de la PGA estadounidense. El campo nació de la brillante cabeza de Bobby Jones, el mejor jugador "amateur" de todos los tiempos.
Masters de Augusta en un ambiente sexista y bélico
El inglés Nick Faldo fue el último que lo intentó ganar tres Masters seguidos, tras vencer en 1989 y 1990. Un año después terminó duodécimo.