Analizando la situación que se presenta con la cobertura de los entrenamientos de la preselección de béisbol juvenil no me cabe la menor duda que es una exageración, además una incoherencia lo que se está haciendo.
Llegaba al Estadio Nacional con unos colegas y en la garita nos dijeron "recuerdas que tienes que ir allá arriba". Se refería al puesto de seguridad en la planta baja. Llegamos y digo: "vamos a las prácticas". De ahí me mandan a las oficinas de la Federación de Béisbol porque hay que hablar con el señor Barbosa, pero no estaba.
"Qué pasó Rumba", le hablo al secretario de la federación, en un clásico saludo popular de los panameños. "Aquí pues, qué hay", responde. "Venimos para las prácticas. No hay problemas podemos bajar", palabras más, palabras menos intercambiamos y todo quedó en que no hay inconvenientes para estar en el cuadro.
Lo ilógico de esto es que si no es una medida de la administración del estadio y los directivos de la federación no tienen inconvenientes para que veamos en el terreno las prácticas, no sé cuál es el trámite reportarse arriba. En la garita ha sido siempre.
Desde que el profesor Cristóbal Girón está formando parte de la selección juvenil de Panamá hemos sabido cuáles son sus reglas: entrevistas antes o después de las prácticas. Aún así, el "Prof", regala minutos en del medio entrenamiento cuando sale del cuadro a tomar agua.
Sobre el caso del amigo Pedro Pablo Barbosa (Comisión técnica), con el respeto que se merece él o cualquiera otra persona que designe la federación, mi enlace es con los lectores que quieren saber de los entrenamientos.
La costumbre se hace ley y nosotros tenemos nuestra idiosincrasia, eso de las conferencias de prensa con el director o con jugadores específicos no funciona aquí. En PROBEIS trataron de hacerlo y la idea no tuvo grandes resultados porque tenemos otra cultura periodística, buena o mala, es propia y mientras no causemos problemas en los entrenamientos en sí o en un juego, todo debe marchar bien.
Por otro lado, queríamos referirnos al caso de Julio Zuleta. El metropolitano está haciendo lo que quiere en Triple A, lo que ha puesto en alerta a los Medias Rojas de Boston. Su contrato establece que si al 1 de julio no estaba en grandes ligas se podía declarar agente libre. En qué época..., cuando gran parte de los equipos en carrera a los "play offs" tratan de reforzarse y Boston no puede darse el lujo de dejarlo libre porque no sabe qué puede pasarle a Jeremy Giambi y a David Ortiz, con respecto a lesiones.
Dos cosas; una posible transacción que le permita a Zuleta llegar a grandes ligas, o un nuevo trato que se materialice en dinero para que el panameño se mantenga contento en las menores hasta septiembre, están en el ambiente. Ya veremos.