Una campaña fuera de serie llegó a un abrupto y humillante final para los Mellizos de Minnesota, pero un equipo tiene motivos de sobra para sentirse orgulloso de sus logros.
Un racimo de diez carreras en el séptimo inning dio a los Serafines de Anaheim una victoria 13-5 el domingo, y sepultó las pretensiones de los Mellizos de ir a la serie mundial.
Minnesota, que disputó la final de la Liga Americana con la cuarta nómina más baja de las mayores y tras sobrevivir al intento de las Grandes Ligas de eliminar la franquicia, no daba crédito al fatídico séptimo inning.
“Teníamos la espalda contra la pared y jugamos como nunca’’, expresó el inicialista Doug Mientkiewicz. “Sólo fallamos en un inning que se nos fue entre las manos’’.
“Estuvimos a nueve outs para que la serie regresara a casa’’, indicó Mientkiewicz. “Es algo muy duro’’.
El inning registró los vaivenes por los que los Mellizos han tenido que lidiar desde el pasado receso invernal, al punto que la novena no supo si jugaría este año hasta el comienzo de los entrenamientos de primavera.
Ello obedeció más que todo a la intervención de los tribunales que le pusieron luz roja a los planes de las mayores de eliminar del todo a la novena.
Sin embargo, la serie ante los Serafines no tuvo el mismo desenlace feliz para los Mellizos.
“Conseguimos ponernos en ventaja, pero ellos supieron responder enseguida y lo hicieron con signos de exclamación’’, comentó el mánager Ron Gardenhire. No se podía hacer nada, salvo sentarse y observar’’.
El éxito de Kennedy fue el último de los jugadores que sin tener un gran nombre ni fama dentro del béisbol han llegado a la competición de octubre para demostrar que cuando se tienen los fundamentos del béisbol y se ponen en práctica en el campo los triunfos llegan.
“No sólo estamos ya clasificados para la Serie Mundial sino que además los jugadores han reivindicado lo bueno que son cuanto están en el campo”, destacó Scioscia. “Nadie quería apostar por nosotros y les hemos demostrado que estaban equivocados”.
Los Angelinos no sólo están en la Serie Mundial sino que además llegan para mostrar al mundo entero el talento que tienen dentro de su plantilla, con jóvenes valores como la pareja de lanzadores novatos John Lackey y el venezolano Francisco Rodríguez, que son auténtica sensación.
Lackey lanzó dinamita en el cuarto partido de la serie para ser el ganador y gran héroe y Rodríguez, no estuvo acertado en su relevo frente a los Mellizos, pero a sus 20 años ha sido una de las claves en los triunfos de los Angelinos.