El presidente argentino Carlos Menem pronosticó ayer el triunfo de la fórmula oficialista (PJ, neoperonismo) en las elecciones del domingo que va a "reventar las urnas" y acusó a la opositora Alianza UCR-Frepaso (socialdemócrata) de pretender devaluar el peso.
A cinco días de las elecciones, el mandatario salió a apuntalar al candidato presidencial Eduardo Duhalde, que las encuestas ubican en segundo lugar, al sostener que "el pueblo argentino no masca vidrio" y va a "reventar las urnas eligiendo a nuestros candidatos".
En un discurso a tono con el clima cada vez más enrarecido de las últimas horas de campaña, expresado en la localidad de Punta Indio, provincia de Buenos Aires, Menem advirtió que "algunos técnicos y burócratas de la oposición están pensando en una devaluación".
Desde 1991 en Argentina se aplica la Ley de Convertibilidad, según la cual un peso equivale a un dólar oficialmente.
El presidente acusó a la Alianza de emplear "un doble discurso" en materia de política económica y señaló sin nombrarlo a José Luis Machinea, uno de los economistas de la coalición opositora, por "hablar de una manera ante los organismos internacionales y aquí los candidatos prometen otra cosa en materia económica".
Asimismo, sostuvo que "por más intrigas o mentiras que sigan diciendo (los de la Alianza), los justicialistas y los argentinos seguiremos unidos para proyectar a la Argentina y para ubicarla como uno de los países más grandes de la tierra".
Además, el primer mandatario se sumó a la polémica generada por el candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Carlos Ruckauf (PJ), quien el lunes acusó a su rival aliancista, Graciela Fernández Meijide, de ser "atea, abortista y anticristiana".
De su lado, Menem enfatizó que "los justicialistas somos creyentes y no ateos, porque creemos en la vida y la familia".