Un artista dibuja con su genio en el horizonte su propia sombra. Un poeta podrá componer un centenar de poesías, pero a la mujer que ama le entregará su vida. Un mago podrá hacer sus trucos, pero cuando su vida está en riesgo cambiará su arte por aliento.
Así es Messi, deslumbrante, artista, genio, pequeño saltamontes que conquista el Calderón, el Bernabéu y lo que quiera (menos a ti, niña mía). Incrustado en el corazón catalán, vive ese chaval de 21 cañones que sabe lo que es amar el balón, jugador así no se veía desde Zidane, jugador así casi no hay.
Ni Cristiano Ronaldo, ni Zlatan, ni Kaká, ni Kun ni compañía tienen esos quilates encima... Al Barcelona le sobra lo que a otros le falta, tiene juego de conjunto, buena defensa, contención, creación y ataque... y tiene estrellas como Xavi, como Etoo, pero tiene un "crack" como Messi, que sobresale entre los 22 jugadores que están en el rectángulo teatral.
A esto agreguemos el trato de Pep, el sello de Guardiola, el carisma del banquillo. Genial, el Barcelona está para tridentes, el Barcelona está para Copa, Liga y Champions. Nadie los detiene, los azulgranas despertarán pasiones en el 2009, nadie los detendrá... títulos lograrán y todo indica que si su futuro es como su presente habrá equipo para rato.
Y la piedra angular de este logro es aquel pibe argentino, su corazón, su orgullo, su dinamismo, su arte supera con creces las expectativas del mundo... Los tres goles en el Calderón son pinceladas de su vida... este chico tiene para más... corre Lionel, corre, el mundo te pertenece, te espera... tienes todo, solo te falta historia y hacia allá vas.
Porque Lionel es el corazón de Barcelona, de la Argentina que dejó el proyecto Pekerman (los de Joséis), de la Argentina que busca su tercera corona el próximo año...
Ya se calienta el motor del Sudáfrica, la piel se le eriza a la gente de fútbol, solo de pensarlo, cuidado con ese chico, cuidado y se come África y le entrega a la albiceleste una fantasía al estilo 86... ese es Messi, con él todo es posible... la historia nos dará la razón...