Phil Mickelson se convirtió hoy en el 26to jugador que consigue una ronda de 63 en uno de los Grand Slam del golf.
Y aun así tenía buenos motivos para estar decepcionado.
El estadounidense falló por un pelo un putt para birdie en el último hoyo y tuvo que conformarse con la tarjeta de 63 en la primera ronda del Abierto Británico.
Es apenas la novena vez que un golfista logra un 63 en un Abierto Británico, y la puntuación fue suficiente para fijar un nuevo récord para el campo Royal Troon.