Militares retirados constituyentes, entre ellos uno de los líderes del alzamiento militar del 27 de noviembre de 1992, pidieron que la nueva Constitución de Venezuela asigne un nuevo rol a las fuerzas armadas, y consagre "la desobediencia civil" en el "derecho a la rebelión".
Subrayaron que el "derecho a la rebelión" fue consagrado por San Agustín porque "existe el deber y el derecho de actuar cuando está en peligro la supervivencia de la sociedad. Y la sociedad es todo, lo militar y lo civil".
Estos militares constituyentes son el general (r) de la fuerza aérea Francisco Visconti, el ex ministro de Transportes, Luis Reyes, mayor (r) del ejército, al igual que sus compañeros Francisco Ameliach, Oscar Navas y Gerardo Márquez.
Visconti fue uno de los líderes -generales y almirantes- del alzamiento del 27 de noviembre, el segundo ocurrido en Venezuela en 1992. El primero, el 4 de febrero, fue encabezado por el ahora presidente Hugo Chávez, entonces teniente coronel activo del ejército.
La recién instalada Asamblea Constituyente es el principal proyecto político del presidente Chávez para transformar de raíz el país y sus instituciones.
Entrevistados por el diario El Nacional, estos oficiales aseveraron que las fuerzas armadas "es la menos pervertida de las organizaciones nacionales, la más disciplinada y la mejor estructurada, consecuencia de su verticalidad y disciplina, por lo cual se le echó mano para detener la caída vertiginosa que llevaba el país".
Ameliach destacó que las fuerzas armadas "siempre han estado inmiscuidas en la política del país", por lo que debe reformarse el artículo constitucional que las tipifica como apolíticas y no deliberantes. "A todos nosotros como ciudadanos de este país nos preocupan los problemas de Venezuela. Incluso, dentro de la Academia Militar y los cuarteles, los oficiales son gente pensante que se sientan y se reúnen a ver las acciones buenas o malas que hacen los gobernantes", explicó.
"Lo que no debe ser es que el militar activo tenga vida de partido; no puede pertenecer o tener una organización política. Todos nosotros que integramos la Asamblea estamos en situación de retiro", dijo. "Ser deliberantes es una condición del ser humano. La Comisión de Seguridad y Defensa analizará esta situación. Pero lo que se ha planteado y deberá analizarse es que el militar tenga derecho al voto", puntualizó.
Márquez subrayó que "debe existir este derecho" y que el oficial militar "no puede seguir siendo un ciudadano de segunda, sin que tenga derechos políticos".
"Por supuesto, debe ser apartidista, pero tiene que ser una persona deliberante. Creo que ese es el sentido de que vamos a una democracia donde están involucrados todos los sectores. Las fuerzas armadas no son ajenas al proceso que viene", puntualizó.
Al ser interrogados respecto a cómo los militares van a votar y resguardar las urnas, como tradicionalmente lo hacen, el ex ministro Luis Reyes respondió: "es que nadie tiene por qué cuidarte tu voto. Tu voto debe ser respetado. Esa es una perversidad del sistema".
Ameliach remarcó que "esta situación no debe ser" y "tendremos conciencia democrática cuando no haya necesidad de eso".
Para Navas, el Plan República de custodia de las urnas con 70.000 efectivos militares en las calles, "es una aberración de las funciones de las Fuerzas Armadas. No se explica".
"El militar no tiene derecho al voto, pero sí tiene que cuidar el proceso. Puede participar en cuestiones de seguridad y custodia, pero no puede ejercer ese derecho, que es un derecho consagrado para todos los ciudadanos", puntualizó.
En torno a la justicia militar, Luis Reyes sostuvo que "debe irse hacia una reestructuración (...) buscando la autonomía".
"La justicia militar no puede seguir dependiendo del Presidente de la República ni del ministro de la Defensa", agregó.
Para el general Francisco Visconti, "la justicia militar es una especialización de la justicia general, nacional, como el derecho mercantil o civil. La justicia militar será para atender aquellos casos cuyas faltas o delitos tiene que ver con la actividad militar. Sea civil o militar, si comete un delito contra la cosa militar tendrá que ser juzgado por la justicia militar".
"No estamos hablando del principio del juez natural, sino de la naturaleza del delito. Si un militar activo comete un delito de hurto, tendrá que ir a un tribunal civil", puntualizó.