No hubo sorpresas en las elecciones para el Museo de Cooperstown. Paul Molitor y Dennis Eckerley fueron de los favoritos, y, como era de esperarse, alcanzaron los votos suficientes para traspasar los exigentes portones del Salón de la Fama.
Molitor se retiró después de haber bateado 3,319 indiscutibles, octavo en la lista de todos los tiempos. En total, tuvo un promedio de .306 en 21 temporadas con Milwaukee, Toronto y Minnesota.
Eckersley comenzó su carrera como iniciador, y la concluyó como uno de los más dominantes relevistas de las grandes ligas.
No son muchos los que en el primer intento consiguen el nicho, y ha habido casos -como el de Orlando Cepeda, por ejemplo- que han tenido que esperar la acción del Comité de Veteranos para alcanzar una meta que, claramente, debieron de haber logrado mucho antes.
Pero, así son las cosas. Nadie se explica cómo un hombre con las estadísticas de David Concepción, no aparezca, al menos, en los primeros lugares. El torpedero venezolano pasó 19 años con el uniforme de Cincinnati, y fue columna importante de aquella formidable Maquinaria Roja que dominó el béisbol en la década de los 70.
Sin embargo, sólo 57 le dieron su voto, quedando bastante rezagado de Ryne Sanberg, Jim Rice, Andre Dawson, Rich Gossage, Lee Smith y Bert Blyleven, que ocuparon los otros lugares de prominencia.
Otros latinoamericanos que estaban en la lista -Fernando Valenzuela, Dennis Martínez y Juan Samuel- obtuvieron menos de 20 votos, lo que hace peligrar su status como aspirantes.
No obstante, el trabajo de los peloteros de habla hispana deberá fortalecer su presencia en el Pabellón de la Fama dentro de muy pocos años. Sería verdaderamente injusto no tomar en cuenta en sus primeras oportunidades a hombres como Iván Rodríguez, Roberto Alomar, Pedro Martínez, Alex Rodríguez, Sammy Sosa, Nomar Garcíaparra y unos cuantos mas, que continúan enseñando calidad de sobra para estar entre los mejores de todos los tiempos.
Y, hablando de Cooperstown, que creen ustedes que pasará con Pete Rose y sus aspiraciones de ser rehabilitado?. En una autobiografía salida recientemente a la luz pública, el hombre aceptó que había apostado al béisbol, mientras estaba al frente de los Rojos de Cincinnati. Después de catorce años de negarlo, el líder en hits de todos los tiempos, dice que mintió y reconoce su equivocación. Si el Comisionado Bud Selig le otorga el perdón -algo que no es muy seguro- el único hombre que ha bateado más de cuatro mil incogibles en las Mayores, podría aparecer, a partir del 2005, en la nómina de candidatos. Este año, dicho sea de paso, 15 periodistas escribieron su nombre en las papeletas.
Su historial de lesiones en los años más recientes, ha impedido que Juan Gónzalez, el recio toletero boricua, haya alcanzado numeros tan impresionantes como los que hacía presagiar al inicio de su carrera. Sin embargo, todos estamos de acuerdo en que un Igor saludable podría ser de nuevo una de las armas más letales en el béisbol.
Eso mismo han pensado los jerarcas de Kansas City, que le han extendido un contrato por un año y seis millones de dólares. En la temporada del 2003, tenía porcentaje de .294, con 24 jonrones y 70 producidas, cuando se lesionó una pantorrilla.