Fernando Morientes, el jugador mejor pagado del fútbol francés, está demostrando ser la mejor adquisición del Mónaco esta temporada.
El delantero español apostó fuerte marchándose del RealMadrid al principado monegasco, donde juega ante unos pocos miles de aficionados en un estadio construido sobre un estacionamiento de autos.
Morientes es el actual "talismán" del Mónaco y jugará el 26 de mayo la final de la Liga de Campeones del fútbol europeo, donde no estarán el brasileño Ronaldo, el inglés David Beckham, el francés Zinedine Zidane o los otros "galácticos" del poderoso Real Madrid.
El gol que anotó el miércoles Morientes en el segundo tiempo, en el empate de 2-2 ante el Chelsea en el partido de vuelta delas semifinales, terminó con las esperanzas del equipo inglés ycuando terminó el partido el atacante español sacudió su cabeza incrédulamente y levantó su vista.
Morientes se sintió frustrado la pasada temporada sentado enel banco de suplentes y mirando cómo el recién llegado Ronaldolideraba la ofensiva del Real Madrid.
El español llegó al Real Madrid procedente del Real Zaragozacuando el club "merengue" escogió a los mejores jugadores de laliga y les ofreció lucrativos contratos de larga duración.
Su gran salario --unos 4,5 millones de euros (5,5 millones dedólares)-- significaba que la única posibilidad era un contratode cesión. Al final, el Madrid tuvo que aceptar seguir pagandodos tercios de su salario para que el Mónaco pudiera permitir eltraspaso.
En esta deleitable ironía, fueron precisamente los goles deljugador español los que ayudaron a eliminar al Real Madrid de laLiga de Campeones.
Su último tanto en el partido disputado en el estadioSantiago Bernabéu, que acabó 4-2 para el equipo local en Madrid, provocó la ovación de los aficionados madridistas que estaban convencidos que se clasificarían para semifinales.
Pero fue el Mónaco, sin embargo, que se metió en lassemifinales por el doble valor de los goles marcados de visitantetras el resultado del partido de vuelta por 3-1, el que ahora seenfrentará al Porto en el final de Gelsenkirchen, en Alemania.
"Al principio no tenía la confianza que tengo ahora porque apenas había jugado el año anterior", explicó Morientes . "Mi principal objetivo cuando dejé el Madrid fue recuperaresa confianza. Ahora gracias a mi entrenador, al Mónaco y a miscompañeros de equipo la he recuperado", agregó.
Morientes se burla de Galácticos
"Aún estoy en una nube", reconoció Morientes. "Esto es increíble y sólo quiero disfrutarlo mientras dure".