La epidemia de la violencia armada en Estados Unidos afectó este domingo a una figura pública. Trinity Gay, hija de 15 años de Tyson Gay, velocista olímpico de Estados Unidos, murió al verse atrapada en un fuego cruzado en Lexington (Kentucky). Una bala alcanzó el cuello de la adolescente cuando estaba en el aparcamiento de un restaurante de esa ciudad.
Gay había acudido al restaurante Cook Out, cuando a las 4:00 a.m. hora local del domingo se vio atrapada en el fuego cruzado entre los ocupantes de dos coches. Medios locales apuntan que no se encontraba en ninguno de los vehículos que protagonizaron el tiroteo.
La menor fue trasladada rápidamente en un vehículo privado a un hospital, pero los médicos no pudieron salvarle la vida. La policía localizó uno de los dos coches y detuvo a dos personas para interrogarlas, mientras prosigue con la investigación por homicidio.
"No ha podido salir de esta. Es una locura, estoy tan confundido", declaró su padre, de 34 años. a la cadena local Lex 18. “Había estado justo allí la semana pasada por las vacaciones de otoño. Es tan loco”.
El atleta, natural de Lexington pero residente en Florida, fue triple campeón mundial en el campeonato de atletismo de 2007 (100 y 200 metros y relevos 4x100). Debutó en los Juegos Olímpicos de 2008, en Beijing. Y ganó una medalla de plata con el equipo estadounidense de relevos de 4x100 en los Juegos Olímpicos de Londres, en 2012, pero un año después le fue retirada por dar positivo en una prueba antidopaje.
La adolescente estaba siguiendo la carrera de su padre como velocista y ya había ganado campeonatos de su categoría. Participaba en pruebas como los 100 y los 200 metros con el equipo de su instituto Lafayette en Lexington, el mismo que atendió su padre.