Deportes

Murió séptimo joven antioviedista herido por franco tiradores


Un joven electricista, que murió ayer en Asunción, es la séptima víctima de los francotiradores afines al anterior gobierno paraguayo que hace 15 días dispararon a mansalva a una multitud que pedía la renuncia del entonces jefe de Estado, Raúl Cubas, amigo y aliado del ex general golpista Lino Oviedo.
El informe médico del Instituto de Previsión Social (IPS) dice que el fallecimiento del electricista Tomás Rojas, de 28 años, se produjo por un "traumatismo cráneo encefálico", causado por un proyectil de arma de fuego que tuvo orificio de entrada en la sien del paciente.
Rojas es la séptima víctima fatal de la masacre desencadenada por seguidores de Oviedo en la noche del 26 de marzo pasado, cuando miles de campesinos y miembros de la organización "Jóvenes por la Democracia" llevaban cuatro días en las plazas del Congreso protestando contra el gobierno.
El penúltimo en perder la vida fue el agricultor Pedro Espinoza Cardozo, de 35 años, quien falleció el miércoles pasado tras casi dos semanas de agonía.
En total, en aquella fatídica jornada, se atendieron al menos a 152 heridos de bala, tres de los cuales siguen internados en el IPS, no de ellos, Luciano Cáceres, con rastros de siete proyectiles en brazos y piernas.
La valentía de los jóvenes, considerados como verdaderos "héroes y mártires de la democracia", es reconocida unánimemente por todos los sectores sociales y el testimonio de Cáceres ha mostrado que el reconocimiento está plenamente justificado.
Cáceres relató a la prensa que recibió los primeros balazos a últimas horas de la tarde de aquel viernes, hace 15 días, pero que tras unas curaciones en un improvisado puesto sanitario cercano al lugar de la manifestación volvió al "frente".
Por la noche sonaron nuevamente los disparos y varias balas explosivas prácticamente le quebraron las piernas.
En el mismo caso de los "francotiradores", uno de ellos, identificado como Walter Gamarra, detenido pocos días después de la matanza, se negó a declarar esta semana ante el juez de la causa, Gustavo Ocampos, quien ayer ordenó que el lunes próximo el procesado sea sometido a un examen psiquiátrico.
Por otro lado, el magistrado sospecha que en la masacre pudo haberse usado armas del Ejército, por lo que pidió un informe a las autoridades castrenses sobre el movimiento de armamentos y municiones entre los días 23 y 28 de marzo pasado.
Entre los procesados figura un hermano del ex presidente Raúl Cubas, el capitán retirado Carlos Cubas, quien ante la Justicia confirmó que el día de la matanza la Policía no obedeció las órdenes del Poder Ejecutivo, sino las de Oviedo.
Cubas renunció el 28 de marzo, dos días después de que actuaran los francotiradores y cinco días después de otro hecho luctuoso, el asesinato de su vicepresidente, Luis María Argaña, en un atentado a tiros ocurrido en una calle asunceña.


fecha edicion
old id
60905
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América